Lo apresaron al día siguiente
Tras los incidentes del martes por la noche en Cervantes, tres de los agresores lograron escaparse. Pero todos estaban identificados porque habían estado el martes por la tarde bebiendo alcohol y generando disturbios. También se informó que los tres tienen antecedentes delictivos.
Cerca de las 9, un comerciante alertó a la policía porque un sujeto estaba a los gritos en su local, pidiendo que le vendieran vino. Minutos después arribó un joven policía y comprobó que se trataba de uno de los sujetos que participó de la pedrada. Cuando le dio la voz de alto, el hombre sacó un revólver calibre 32 y lo apuntó.
Cuando el sujeto abrió el tambor para chequear si estaba cargado, el policía se le abalanzó, le dio una patada en la mano que tenía el arma (no tenía balas), y en segundos lo esposó. Quedó detenido por amenaza con arma de fuego y atentado a la autoridad.