Lo mató de una puñalada en el pecho en un bar
La riña se inició en la vereda del boliche Omega, de Senillosa, pero los protagonistas volvieron a entrar durante la pelea. No está claro quién comenzó las provocaciones.
Leonardo Petricio
NEUQUÉN (AN).- Un hombre de 33 años mató a otro de 28 de una certera puñalada en el pecho, en una pelea que protagonizaron en la madrugada de ayer en un bar de Senillosa. La disputa comenzó en el interior con provocaciones que difieren según las fuentes respecto de quién las inició. Todo concluyó trágicamente afuera.
La víctima fatal fue identificada como Gustavo Soto, mecánico de motos y autos. La autoría se la adjudican a un hombre que desde hace unos años vive en la ciudad y proviene de Cutral Co. La identificación de la víctima es extraoficial. El hecho ocurrió alrededor de las 5,30 cuando el agresor le clavó un puñal tipo carnicero, de unos veinte centímetros de hoja, en el pecho a la víctima. La información inicial indica que le afectó el corazón y los pulmones y le provocó la muerte de manera instantánea, no obstante estaba previsto que en la tarde de la víspera le practicarían la autopsia en esta ciudad, para determinar con precisión la causa del deceso.
Fuentes policiales señalaron que todo estuvo signado por la ingesta de alcohol y que fue la víctima quien habría “vociferado” los primeros agravios al autor. La pareja de la víctima y el dueño del local dieron otra versión.
Soto estaba con dos mujeres, una de ellas su pareja, y otro hombre, cuando llegó el victimario. “Qué ganas de pegarle a uno de Cutral Co”, habría dicho Soto. “Bueno, si querés hacerla, hagámosla”, le habría replicado el aludido y se desafiaron a pelear afuera del boliche Omega, encalle San Juan.
La víctima fatal agredió al otro, volvió al interior del local y continuó con sus acompañantes. Esta fue la primera instancia.
Pasada media hora el victimario regresó en su vehículo y desafió a Soto a retomar la pelea. Los amigos de Soto intentaron contenerlo y que no aceptara el convite. También el personal de seguridad del local le impidieron salir por la puerta de acceso.
La víctima utilizó una salida de emergencia y enfrentó, ya en la calle, al desafiante. Este último tenía el cuchillo en su poder y, aparentemente, sorprendió a Soto asestándole la puñalada. Volvió a su auto y se alejó del lugar. En tanto Soto era socorrido por sus amigos y llevado al hospital. Poco después el matador fue a la comisaría, confesó el crimen y entregó un destornillador. Después hallaron el cuchillo.
Todo comenzó con la llegada del victimario –cuya identidad no se reveló oficialmente– al local de la calle San Juan, en Senillosa.