“Lo que sería si cobraran lo justo”

Por Redacción

Quiero hacer saber a la comunidad algo que me hizo ruido: los últimos días de noviembre del 2013 mi hija de 3 años cayó de una hamaca golpeándose la cabeza con una piedra, esto generó automáticamente una pelota tremenda en la parte de la nuca. Entre llantos y susto salí rápido al lugar más cercano que me pudiera proporcionar ayuda. En ese momento estaba a cuatro cuadras del hospital Heller, al cual nunca voy porque, además de no vivir cerca, tengo una buena prepaga y gracias a Dios siempre pude abonar los estudios extras que me recomendaran los médicos de clínicas privadas a donde me dirigía. En ese momento mi desesperación era tal que acudí sin dudar al hospital Heller, y cuando llegué a la guardia la secretaria me dijo que no tenían guardia pediátrica, pero que me atendería una médica generalista. Me vio tan desesperada que sin tomarme ningún dato me hizo pasar para que una enfermera esté a mi lado calmándonos a la nena y a mí. Como pudo, y tratando de no importunarme, me los solicitó un ratito después, mientras la enfermera me daba recomendaciones y estaba a mi lado cuidando de mi hija. Enseguida llegó la doctora que me pidió una placa de urgencia y un camillero que me llevó inmediatamente a hacerla (este chico nos acompañó todo el tiempo). Cuando la radióloga nos hizo pasar, mi hija no podía apoyar la cabeza y la especialista hizo una buena maniobra para poder tomar la placa sin que ella sufra. Luego el camillero nos volvió a acompañar para ver nuevamente a la doctora. Cuando nos atendió otra vez la nena ya se había calmado y estaba bien, por suerte el golpe no fue tan duro y solo quedó el chichón por varias semanas. Esto no duró más de dos horas y para mi sorpresa, sin tener un familiar que me pueda acompañar en ese momento, nunca me sentí sola, siempre estaba una persona para tranquilizarme y explicarme qué podía pasar y qué debía hacer. Luego llegué a la conclusión de que si esta gente (secretarias, enfermeras, camilleros, médicos, especialistas, etc.) hace esto de atenderte así, con tal dedicación, tan amablemente y con tanto cuidado, cobrando tan poco y trabajando tanto, ¡lo que sería nuestra salud pública si cobraran lo justo por tanto trabajo! ¡Ojalá esto lo lea el gobernador o algún asesor que tenga la oportunidad de hacerse atender en uno de nuestros hospitales públicos! Nada que envidiarle a clínicas de primera línea, como dicen que hay en Neuquén. Gracias a esos profesionales de los cuales ni el nombre sé, ¡pero sí sé que son muy buenos en lo que hacen y lo hacen porque lo sienten! Selva Jacquet DNI 29.154.388 Plottier

Selva Jacquet DNI 29.154.388 Plottier