Los retos que afrontará el nuevo papa
También la falta de reformas y las cuentas del Vaticano.
CIUDAD DEL VATICANO.- El sucesor de Benedicto XVI, que el jueves renunció al papado, deberá enfrentar numerosos desafíos, que van de la contestación interna en la Iglesia hasta las finanzas del Vaticano, pasando por los problemas éticos y la persecución de los cristianos en algunas regiones.
• Cuestionamientos internos y reformas. Sobre todo en los países occidentales, la Iglesia enfrenta una oleada de cuestionamientos. En países como Austria, Alemania, Irlanda, Francia o Estados Unidos, movimientos formados por sacerdotes, religiosos o religiosas piden reformas: más democracia interna, elección de las autoridades eclesiásticas, reforma del pontificado, de la regla del celibato de los sacerdotes o la ordenación de mujeres. Estos movimientos llevan a algunos analistas a hablar de “cisma silencioso”. Hay en particular una fuerte presión para que la Iglesia permita comulgar a los divorciados que se han vuelto a casar.
La caída del número de vocaciones también genera demandas para reorganizar las parroquias y para que los laicos, hombres y mujeres, puedan participar en las decisiones.
• Aculturación y pérdida de valores. Para la Iglesia, la “globalización” del catolicismo, que en muchas partes del mundo adopta liturgias y costumbres locales, es un problema. En los casos más extremos hay cristianos que se convierten a iglesias pentecostales o incluso al Islam.
• Abusos sexuales, pedofilia. La “tolerancia cero” decretada por Benedicto XVI y la recomendación a todos los obispos de colaborar con la justicia civil todavía no se aplican. Tres cuartas partes de las conferencias episcopales han puesto en marcha sistemas de lucha contra la pedofilia pero muchas siguen siendo reacias a esas instrucciones. En muchos países occidentales hay nuevas revelaciones de abusos sexuales masivos a menores por parte de religiosos. Algunos cardenales están acusados de haberlos encubierto durante años.
• Cuentas del Vaticano y corrupción. Durante su pontificado, Benedicto XIV logró avanzar en la transparencia de las cuentas del Vaticano y la lucha contra el blanqueo de capitales. Pero queda mucho por hacer y algunas congregaciones y diócesis, sobretodo en África, están lastradas por la corrupción.
• Cuestiones morales. El matrimonio homosexual, la bioética, el aborto o la eutanasia son temas que preocuparon mucho a Juan Pablo II y Benedicto XVI. Ambos papas consideraban que los valores familiares no son negociables y es muy probable que el próximo papa adopte la misma línea. (AFP)