Más de 300 partos en el verano viedmense
La mayoría fue en el hospital Zatti, donde también fueron atendidas madres de diferentes localidades de la zona.
Sociedad
Unos 300 bebés nacieron este verano en la capital rionegrina. La mayoría de los partos fueron atendidos en el hospital Zatti, al que recurren también en un número menor mujeres de Guardia Mitre, Valcheta, San Antonio Oeste, San Javier y hasta de Patagones, Buenos Aires. Los restantes nacieron en la clínica o el sanatorio, los dos centros privados de atención de la salud en la capital rionegrina.
En el Zatti son atendidos uno o dos partos por semana. En estos primeros tres meses también se produjo uno doble.
Una característica que se observa desde hace un par de años son madres muy jovencitas. Se estima que un 60 por ciento de las mujeres son casi adolescentes.
También este verano se registraron partos domiciliarios que para ser inscriptos esos bebés deben certificar los nacimientos con la presencia de un testigo, la certificación del pediatra, el ginecólogo que atendió el alumbramiento y fotocopias de controles de embarazo, entre otros documentos.
Durante el verano, por lo general, disminuye la cantidad de nacimientos pero pareciera que estos fueron tres meses atípicos y podrían marcar un aumento, teniendo en cuenta que el año pasado nacieron sólo en el Zatti 746 bebés.
Consultados algunas madres recientes manifestaron disconformidad por el costo de la certificación que se debe pagar para la inscripción del recién nacido. “Son 56 pesos que para muchos puede parecer una moneda pero para otros, como en mi caso, es un dinero que se debe sumar al gasto diario sobre todo cuando se tienen varios hijos que alimentar”, dijo una mujer al retirarse del hospital.
Según pudo establecer este diario hasta diciembre ese estampillado que debe ser pegado en el certificado de nacimiento hasta diciembre tenía un costo de 45 pesos luego de varios años de ocho. En el verano tuvo este último aumento.
Por las manos del personal del Registro Civil pasan todas las etapas de la vida de una persona, desde que llega a este mundo hasta que se va. Pero no sólo tiene la responsabilidad de certificar nacimientos y defunciones sino también trámites vinculados a declaraciones juradas, autorizaciones de viajes al exterior de los hijos, reconocimientos de apellidos, además de cumplir con la función que antes la ejercían los jueces de Paz, en el marco de la Ley 3925. Desde hace años también reclaman un reconocimiento por esa responsabilidad.
DeViedma