Pelo con frizz: tips para salir de casa y decir adiós al «bad hair day»

La humedad, la fricción y algunos hábitos cotidianos pueden aumentar el frizz. Siete consejos simples para mantener el pelo más suave, definido y manejable.

Por Redacción

El frizz puede aparecer justo cuando menos lo esperamos. Humedad, viento, calor, un secado incorrecto o simplemente la condición de la fibra capilar pueden hacer que el pelo pierda definición, aumente su volumen y parezca imposible de acomodar antes de salir de casa.

Aunque muchas veces se lo relaciona exclusivamente con la falta de hidratación, el encrespamiento también está vinculado con la humedad ambiental, la electricidad estática, la fricción y el estado de la cutícula del cabello. Por eso, algunos cambios sencillos en la rutina pueden ayudar a mantenerlo bajo control.

Por qué aparece el frizz en el pelo


Cuando la cutícula del cabello está más porosa o dañada, la fibra intercambia humedad con el ambiente con mayor facilidad. El pelo puede hincharse, perder su forma y aparecer esa característica “aureola” de pequeños cabellos levantados.

El problema suele hacerse más evidente en cabellos secos, ondulados, rizados, decolorados o castigados por el uso frecuente de secador y planchita.

Sin embargo, no todo depende de los productos. La manera de lavar, secar y manipular el pelo también puede marcar una diferencia.

1. No frotes el pelo con la toalla

Uno de los hábitos más comunes después de bañarse puede favorecer el frizz: frotar enérgicamente el cabello mojado con una toalla tradicional.

La fricción puede alterar la cutícula y aumentar tanto el encrespamiento como la posibilidad de rotura. Una alternativa es utilizar una toalla de microfibra o una remera de algodón y retirar el exceso de agua mediante suaves presiones, sin refregar.

2. El acondicionador puede convertirse en un gran aliado

El acondicionador no sirve únicamente para desenredar. Ayuda a mantener la fibra más suave y manejable y a disminuir la fricción entre los cabellos.

Lo ideal es aplicarlo principalmente de medios a puntas y elegir una fórmula acorde al tipo de pelo. En cabellos muy finos, los productos excesivamente densos pueden dejar una sensación pesada.

3. No salgas con el pelo mojado

Si el día está húmedo, salir inmediatamente después de lavarse el pelo puede jugar en contra. Conviene que el cabello esté completamente seco antes de exponerse a la humedad exterior.

Si se utiliza secador, una buena estrategia es evitar las temperaturas extremas y dirigir el aire desde la raíz hacia las puntas para acompañar la dirección de la cutícula.

4. Protector térmico antes del secador o la planchita

El exceso de temperatura puede deteriorar progresivamente la fibra capilar y hacer que el frizz sea todavía más evidente.

Por eso, antes de usar secador, planchita o buclera es recomendable aplicar un protector térmico. También conviene reducir la temperatura de las herramientas y evitar pasarlas repetidamente por el mismo mechón.

5. Sérum o aceite, pero en pequeñas cantidades

Cuando el pelo ya está seco, unas pocas gotas de sérum o aceite capilar pueden ayudar a controlar los cabellos rebeldes y aportar brillo.

La clave es no excederse: colocar demasiado producto puede conseguir el efecto contrario y dejar el pelo pesado o con apariencia grasosa. Lo mejor es distribuir una pequeña cantidad entre las manos y pasarla suavemente por medios y puntas.

6. Elegí el peinado según el clima

En los días de mucha humedad, quizás no sea el mejor momento para luchar contra la textura natural del pelo.

Una cola baja, una trenza o un rodete relajado pueden convertirse en alternativas rápidas para mantener el cabello ordenado y reducir su exposición al ambiente.

En cabellos ondulados o rizados, en cambio, puede resultar más conveniente trabajar sobre la definición natural con productos específicos en lugar de intentar alisarlo por completo.

7. Evitá tocar el pelo todo el tiempo

Pasar constantemente las manos por el cabello genera fricción y puede desarmar el peinado. Una vez que el pelo está seco y acomodado, cuanto menos se lo manipule, mejor.

También puede ayudar evitar el cepillado excesivo, especialmente en cabellos ondulados o rizados, donde puede separar los mechones y aumentar considerablemente el volumen.

Una rutina sencilla puede hacer la diferencia


No existe una fórmula capaz de eliminar el frizz para siempre y tener algo de encrespamiento es completamente normal. El objetivo no tiene que ser conseguir un pelo perfectamente inmóvil, sino mantener la fibra saludable y hacerla más manejable.

Hidratación adecuada, menos fricción, protección frente al calor y un buen secado forman una combinación sencilla que puede marcar la diferencia. Y, especialmente en los días de humedad, adaptar el peinado a la textura natural del cabello puede ser mucho más efectivo que intentar combatirla.


Comentarios