Alarma en Europa: una ola de falsas amenazas de bomba obligó a desviar vuelos y movilizar aviones de combate

Diversas terminales aéreas europeas activaron sus protocolos de emergencia este martes ante una serie de advertencias explosivas. Los incidentes forzaron la intervención de la Fuerza Aérea Italiana, el cierre de un aeropuerto en Polonia y la demora de un crucero en Grecia, en medio de un clima de alertas sin responsables identificados.

Redacción

Por Redacción

Al menos siete vuelos comerciales y un crucero que operaban en el continente europeo recibieron el martes supuestas amenazas de bomba. Las advertencias resultaron falsas, pero obligaron a activar los dispositivos de emergencia, cerrar un aeropuerto en la ciudad de Varsovia y movilizar a la Fuerza Aérea Italiana.

Según reportó la cadena France 24 con base en agencias internacionales, los protocolos de seguridad de varios aeropuertos europeos se encendieron el martes 3 de noviembre tras la recepción de las alertas. El saldo abarcó a dos vuelos con destino a Varsovia, dos a Sofía, dos a Roma y uno al aeropuerto de Murcia en España. En la jornada previa, un avión con rumbo a Bulgaria sufrió un desvío hacia Hungría luego de percibir una amenaza similar en pleno vuelo.

El registro de empresas afectadas incluyó a la aerolínea polaca LOT, Scandinavian Airlines, Wizz Air y Ryanair. Esta última resultó la más perjudicada al anotar cuatro vuelos como objetivos. En paralelo, la policía metropolitana de Londres notificó que tomó conocimiento de amenazas contra cuatro aeronaves con orden de despegue o aterrizaje en el aeropuerto de Heathrow, uno de los centros aéreos con mayor congestión de Europa.

El mar también reflejó el clima de tensión. El crucero Crown Iris, de bandera panameña, requirió un operativo de inspección con perros detectores de explosivos y el trabajo de un buzo en la isla griega de Syros. Un sujeto anónimo sostuvo que existía un artefacto explosivo en el casco del barco. Las autoridades informaron que las comprobaciones iniciales no detectaron ninguna bomba, a la espera de revisiones adicionales a cargo de los especialistas de la guardia costera para autorizar un nuevo zarpe.

Nadie asumió la autoría de las falsas alarmas y ningún Estado apuntó contra un culpable directo. No obstante, los episodios ocurren en un contexto donde los funcionarios europeos responsabilizan de forma reiterada a Rusia e Irán por promover «ataques híbridos» y actos de sabotaje. Frente a estas acusaciones, tanto Moscú como Teherán niegan por completo cualquier campaña de este tipo.


Un sabotaje para interrumpir operaciones aéreas


Un vuelo matutino de la aerolínea LOT, que unía el aeropuerto londinense de Heathrow con el aeropuerto Chopin de Varsovia, alteró su ruta hacia la terminal aérea de Modlin a causa de la amenaza, según consignó la agencia de prensa PAP. El incidente forzó el cierre preventivo del aeropuerto Modlin.

Tras la revisión, la aerolínea emitió un comunicado para confirmar que «no se encontró nada en la aeronave». Luego, el aeropuerto reafirmó la ausencia de un peligro real y reanudó sus operaciones habituales. Además, un vuelo de la firma SAS con destino a Varsovia, procedente de Copenhague, aterrizó en Chopin en el horario previsto. Las autoridades desmintieron otra alerta ficticia sobre un dispositivo peligroso a bordo tras inspeccionar la máquina.

Bajo circunstancias idénticas, las autoridades aeroportuarias de Bulgaria recibieron amenazas contra aviones que viajaban desde Milán y Dublín hacia Sofía. Las aeronaves aterrizaron sin incidentes y la inspección descartó la presencia de explosivos. El vuelo de Italia, a cargo de Wizz Air, transportaba a 176 pasajeros, mientras que la nave de Dublín, operada por Ryanair, contaba con 186 ocupantes. La agencia de noticias búlgara BTA citó horas antes a un funcionario del Ministerio del Interior con la afirmación de que un vuelo procedente de Israel padecía una situación similar, versión que el propio Estado desmintió más tarde.

En territorio ibérico, las autoridades españolas descartaron el martes la presencia de explosivos en un avión de Ryanair procedente de Manchester. El transporte aterrizó en el aeropuerto de Murcia, en el sur de España, y forzó un cordón de seguridad sobre la terminal aérea. Los pasajeros y la tripulación superaron los controles previos a la revisión de la aeronave, declaró en una radio local Francisco Lucas, delegado del Gobierno central en la región de Murcia. El funcionario precisó que el vuelo llevaba a 121 personas a bordo.

Rhys Jones, gerente de análisis de resultados en la firma de asesoría de riesgos de aviación Osprey Flight Solutions, brindó su perspectiva a la agencia Reuters. «La falta de un estado, aerolínea o ruta objetivo claros indica que el objetivo es la interrupción general de las operaciones aéreas», analizó el especialista.


Italia despliega aviones de la Fuerza Aérea


Dos de los vuelos de Ryanair bajo supuesta amenaza explosiva aterrizaron el martes por la mañana en el aeropuerto de Fiumicino, en la ciudad de Roma. En el primer caso, procedente de Lisboa, los controladores aéreos recibieron un correo electrónico con la advertencia de bombas en el interior del transporte.

Un segundo correo informó sobre otro artefacto en un vuelo desde Dublín. Esta máquina tocó tierra una hora después del primer caso, bajo la escolta de dos cazas de la Fuerza Aérea Italiana. La situación impulsó la activación del protocolo de emergencia y los equipos de artificieros examinaron las naves en la pista para constatar la falsedad de las alarmas.

La cadena de desinformación estalló un día después de que un vuelo de Wizz Air, con despegue desde el aeropuerto de Luton, desviara su rumbo hacia Hungría por una amenaza notificada en pleno trayecto aéreo. Las autoridades ejecutaron la inspección del avión y de los pasajeros sin hallar ningún riesgo a bordo, según confirmó Wizz Air a la agencia estatal de noticias MTI.

Frente a esta sucesión de eventos, el secretario general interino del Ministerio del Interior de Bulgaria, Lyubomir Nikolov, declaró a la prensa que las fuerzas de seguridad mantienen las tareas de rastreo para identificar al remitente de los avisos, según detalló el reporte de France 24 con aportes de Reuters, EFE, AP y distintos medios europeos.


Al menos siete vuelos comerciales y un crucero que operaban en el continente europeo recibieron el martes supuestas amenazas de bomba. Las advertencias resultaron falsas, pero obligaron a activar los dispositivos de emergencia, cerrar un aeropuerto en la ciudad de Varsovia y movilizar a la Fuerza Aérea Italiana.

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