Tensión en Medio Oriente: Donald Trump activa la Marina para bloquear el estrecho de Ormuz y lanza amenaza a Irán
Tras el fracaso de las negociaciones en Pakistán, Donald Trump dispuso que la Marina de EE. UU. tome el control del Estrecho de Ormuz y autorizó atacar a cualquier fuerza iraní que abra fuego. La Casa Blanca desconoció los peajes cobrados por Irán y ordenó el inicio de tareas de desminado para reabrir el flujo petrolero bajo supervisión estadounidense.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este domingo a la Marina el cierre de los accesos al Estrecho de Ormuz para las embarcaciones vinculadas al régimen iraní. La medida ocurre tras el cierre de las negociaciones en Islamabad, Pakistán, donde la delegación encabezada por el vicepresidente JD Vance se retiró sin alcanzar un consenso sobre el programa nuclear de Teherán.
A través de su plataforma Truth Social, Trump autorizó el uso de fuerza ante cualquier hostilidad: «Cualquier iraní que dispare contra nosotros o a embarcaciones pacíficas, ¡SERÁ VOLADO AL INFIERNO!», manifestó el mandatario.
La nueva directiva de la Casa Blanca incluye la instrucción de localizar e interceptar cualquier buque en aguas internacionales que haya abonado peajes al gobierno de Mojtaba Khamenei para transitar por la zona. Estados Unidos calificó estos cobros como ilegales y advirtió que el pago de dichos tributos no garantiza el paso seguro.
Este endurecimiento de la postura estadounidense pone fin al alto el fuego de dos semanas y reactiva las tareas de desminado por parte de la Armada para retomar el control estratégico de la vía por donde circula el 20% del suministro mundial de crudo.
Colapso del diálogo en Islamabad y fin de la tregua
Las conversaciones en Pakistán, que se extendieron por 21 horas, finalizaron cuando la representación iraní rechazó la exigencia de abandonar su desarrollo nuclear. JD Vance confirmó que la propuesta final de Washington fue declinada, lo que derivó en la salida inmediata de la delegación hacia el aeropuerto. Trump acusó a Irán de incumplir el compromiso de liberar el tránsito marítimo, señalando que el bloqueo persa ha generado un impacto en los mercados internacionales de energía y en la economía global.
El despliegue naval estadounidense se enfoca ahora en anular la influencia económica de Teherán en el Golfo. La orden ejecutiva desconoce cualquier autoridad iraní sobre el Estrecho de Ormuz, estableciendo que la Marina de EE. UU. supervisará la navegación y la seguridad de los convoyes comerciales.
Esta fase de la Operación Furia Épica busca asfixiar los ingresos del régimen mediante la interrupción de los esquemas de cobro que Irán había implementado como represalia por las acciones militares de Israel en Líbano.
Operaciones de desminado e intercepción
El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM), confirmó que fuerzas adicionales, incluyendo drones submarinos, se han unido a las tareas de limpieza de minas en el estrecho. El objetivo de la administración Trump es establecer una «vía segura» controlada exclusivamente por fuerzas internacionales, eliminando los artefactos colocados por Irán para obstaculizar el flujo petrolero. Trump subrayó que la capacidad de respuesta de su país es absoluta y que no permitirá nuevas interrupciones en la cadena de suministro.
Mientras tanto, en Teherán, la Guardia Revolucionaria mantiene sus posiciones defensivas y ha ratificado que cualquier intento de desplazar sus fuerzas del Estrecho de Ormuz será interpretado como un acto de guerra.
La falta de un acuerdo diplomático en Pakistán y la decisión de Trump de intervenir directamente en el control del tráfico marítimo sitúan a la región en un escenario de confrontación inminente, con el precio del petróleo reflejando la incertidumbre ante el reinicio de las hostilidades.
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