Estados Unidos bombardeó bases en Irán tras detectar un complot para minar el estrecho de Ormuz

El Comando Central de Estados Unidos ejecutó ataques aéreos en el sur de Irán tras un intento de sembrar minas navales en la ruta clave del petróleo. El bombardeo dejó cuatro muertos y congeló las mesas de paz, mientras Trump exige la entrega inmediata del uranio enriquecido.

Por Redacción

El frágil alto el fuego en Medio Oriente entró en zona de máxima tensión. El ejército de Estados Unidos ejecutó una serie de «ataques de autodefensa» en el sur de Irán, destruyendo infraestructura militar clave en la zona de Bandar Abbas, la principal base naval del régimen islámico.

El bombardeo, que dejó al menos cuatro muertos, se desató luego de que fuerzas norteamericanas detectaran a embarcaciones iraníes intentando colocar minas en el estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde circula el 20% del crudo mundial.

El estallido militar, confirmado de forma oficial por el Comando Central estadounidense (Centcom), ocurre en un momento crítico: Washington y Teherán mantienen intensas negociaciones diplomáticas para extender la tregua, destrabar el bloqueo naviero y pautar un nuevo acuerdo nuclear con plazos limitados.


Cómo fue el ataque de «autodefensa» de Estados Unidos: misiles, minas y bajas en Bandar Abbas


A través de un comunicado oficial difundido por agencias internacionales como AFP y Reuters, el portavoz del Centcom, capitán de la Armada Tim Hawkins, justificó la ofensiva aérea: “Los ataques fueron diseñados para proteger a nuestras tropas de las amenazas que plantean las fuerzas iraníes. El Centcom actúa con moderación durante el alto el fuego, pero debimos neutralizar plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones que intentaban colocar minas”.

Según reportaron cadenas internacionales como Fox News y la agencia local Fars, el golpe militar norteamericano incluyó:

  • Bajas navales: destrucción total de dos embarcaciones pertenecientes al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
  • Defensa aérea: destrucción de un emplazamiento de misiles tierra-aire que había apuntado contra aviones de guerra estadounidenses.
  • Víctimas: cuatro muertos confirmados por la televisión estatal iraní, aunque el número total de bajas sigue bajo reserva.

El factor Trump: la exigencia del «polvo nuclear» traba la paz


Horas antes del bombardeo, Donald Trump redobló la presión desde su plataforma Truth Social.

El mandatario estadounidense endureció las condiciones para firmar la paz definitiva, exigiendo que Irán entregue de manera «inmediata» sus reservas de uranio enriquecido a los Estados Unidos para su repatriación y destrucción.

«¡Polvo nuclear!», fustigó el republicano en sus redes, condicionando el levantamiento del bloqueo a que el material atómico sea destruido bajo la estricta tutela de la Comisión de Energía Atómica. Además, Trump sumó una nueva presión política: quiere obligar a países como Arabia Saudita y Pakistán a firmar los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel.

La respuesta del gobierno iraní no tardó en llegar, desatando un cortocircuito informativo en Oriente Medio. El Régimen desmintió de forma categórica un reporte del medio árabe Al Hadath que afirmaba que estaban listos para retirar el uranio de su territorio.

Desde Teherán ratificaron que no accederán a transferir su uranio enriquecido al extranjero, considerando esa exigencia de Washington como una violación a su soberanía. Este choque de posiciones, sumado a las escaramuzas con minas navales en Ormuz, vuelve a encender las alarmas en los mercados globales de energía, que siguen minuto a minuto el pulso de las negociaciones ante el temor de una nueva escalada en los precios de los combustibles.

Con información de AFP, Reuters y Fox.


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