Nuevo ataque del régimen sirio al bastión opositor

Estados Unidos decidió ayer sacar sus últimos diplomáticos del país

Por Redacción

AP

Ayer habrían muerto en Homs unos 42 civiles. La semana pasada hubo una matanza de 230 personas.

DAMASCO.- Al menos 66 civiles y tres soldados murieron ayer en Siria, 42 de ellos en la región rebelde de Homs, donde el ejército lanzó un nuevo asalto, en un conflicto que crea tensión internacional tras el veto de Rusia y China en la ONU a un proyecto de condena a la represión. Esta nueva ofensiva, denunciada por los opositores y desmentida por el régimen, se lleva a cabo la víspera de la llegada a Damasco del jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, cuyo país vetó una resolución de la ONU que condena la represión en Siria. En total, la violencia en el país dejó al menos 69 muertos el lunes, de los cuales 66 civiles, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido. Cuarenta y dos civiles murieron en operaciones de las fuerzas del régimen en Homs (centro), y otros diez en un bombardeo en Rastan, en la provincia de Homs. El ejército también lanzó un ataque contra la ciudad de Zabadani (noreste de la capital), dijo el Observatorio, y señaló que tres civiles murieron allí de un total de 15 en la región de Damasco. Además, tres oficiales murieron en el ataque a un retén militar en Idleb, anunció la agencia oficial Sana. El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de la oposición, exhortó a la comunidad internacional a actuar rápidamente para “impedir una nueva masacre”, tras el bombardeo que dejó más de 230 muertos en Homs, según los militantes, el sábado de madrugada. El régimen negó haber bombardeado Homs y culpó de la violencia a “grupos armados”, como lo hace desde el inicio de la revuelta hace cerca de 11 meses. Según los militantes, esta represión dejó al menos 6.000 muertos. El lunes por la mañana, las tropas que cercan y atacan periódicamente Homs desde hace meses empezaron a bombardear con cohetes y obuses de mortero varios barrios de esta ciudad, apodada “la capital de la revolución”, principalmente Baba Amro, Inshaat y Jaldiye. “Es la primera vez que sufrimos un ataque así” en Baba Amro, declaró Omar Shajer, militante de ese barrio contactado por teléfono en Beirut, quien habló de “un gran número de mártires”. No fue posible verificar estas informaciones con fuentes independientes debido a las fuertes restricciones impuestas a los periodistas extranjeros en Siria. El CNS llamó a la comunidad internacional a “proteger a los civiles sirios de una guerra de exterminación encubierta por el silencio y la complicidad” de los que vetaron la resolución de la ONU. Rusia y China opusieron el sábado en la ONU su veto a un proyecto de resolución presentado por Occidente y los Árabes de condena a la represión en Siria. El veto provocó indignación en el mundo árabe, en Occidente y en el seno de la oposición siria. Lavrov denunció ayer la reacción “indecente e histérica” de Occidente explicando que Rusia vetó la resolución ya que no mencionaba la necesidad para la oposición de distanciarse “de los extremistas armados”. Por otra parte, EE. UU. cerró ayer su embajada en Siria y evacuó a los últimos miembros del personal diplomático que quedaban en el país, anunció el departamento de Estado, pese a lo cual el presidente Barack Obama dijo que continuaba apostando a una solución diplomática de la situación. La legación diplomática estadounidense en Damasco “suspendió todas sus actividades a partir del 6 de febrero de 2012 a causa de las continuación de la violencia y del deterioro de las condiciones de seguridad”, indicó el departamento de Estado en un comunicado. (AFP/DPA)