Obama: los recortes costarán empleos

El presidente dijo que los 85.000 millones menos del presupuesto dañarán la economía

Por Redacción

AP

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió que los recortes presupuestarios “severos” y “estúpidos” que entraron en vigor ayer en Estados Unidos costarán empleos y dañarán a la economía del país. “Yo no soy un dictador. Soy un presidente”, dijo Obama desde la sala de prensa de la Casa Blanca minutos después de su primer encuentro con los líderes del Congreso desde el inicio de esta última crisis político presupuestaria. “Lo que no puedo hacer es forzar al Congreso a que tome buenas decisiones”, expresó el mandatario. “Ante la ausencia de determinación de parte del presidente de la Cámara de Representantes, (el republicano) John Boehner, y de otros líderes a la hora de colocar los intereses de las familias de clase media por encima de la política, estos recortes van a entrar en vigor”, agregó. La presidencia demócrata ha hecho sonar las alarmas desde hace varios días sobre las consecuencias concretas de una amputación de gastos de 85.000 millones de dólares sobre los siete últimos meses del año fiscal, o sea un 8% para defensa y 5% para otros sectores, hablando de desempleo parcial de funcionarios y afectaciones en los servicios públicos. El nuevo secretario de Defensa, Chuck Hagel, advirtió que los recortes presupuestarios “amenazan” la capacidad del Pentágono de llevar a cabo su misión. “Que quede claro, esta incertidumbre amenaza nuestra capacidad por cumplir eficazmente el conjunto de nuestras misiones”, dijo Hagel, quien adelantó que este mismo mes prevén “notificar a miles de empleados civiles que sufrirán desempleo parcial”. Según el subsecretario de Defensa, Ash Carter, los cerca de 800.000 trabajadores civiles que trabajan para el Departamento de Defensa serán enviados al seguro de paro un día a la semana entre abril y septiembre, lo que representará una caída de 20% de su salario. Obama estimó que estos recortes “innecesarios” van a debilitar a la economía, perjudicar el empleo y son una prueba de que ambas partes deben lograr un acuerdo. “No va a ser el apocalipsis como algunos dicen (…) pero va a tener un impacto en la gente”, expresó. Por su parte, Boehner insistió este viernes en la negativa de su partido a un alza de los impuestos a los más ricos como pretenden los demócratas. “La discusión sobre los ingresos, para mí, terminó”, dijo a la salida de la Casa Blanca. “Nos debemos concentrar en el problema de los gastos”, agregó. (AFP)


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