Patagonia y un trabajo en equipo para mejorar la cancha
El Naranja terminó el resembrado de su campo de juego luego de cuatro meses. El club obtuvo el asesoramiento de una empresa importante y consiguió auspicios. Los jugadores también brindaron su ayuda.
En Patagonia, el ambiente siempre es familiar y la colaboración colectiva es uno de los pilares del club. Por eso, dirigentes, empresas y jugadores aportaron su granito de arena y renovaron por completo la cancha de fútbol de césped natural.
El punto de partida fue en la Neuquén Cup. Lo que podía ser un escollo se presentó como una oportunidad.
El Naranja lanzó una campaña para atraer auspiciantes a través de resaltar valores. “Cada empresa se comprometía con un auspicio y junto al logo de su firma se encontraría con una palabra asociada a un determinado valor”, explicó el presidente del club, Cristian Franzante, en diálogo con Río Negro.
De esta manera, pudieron invertir en una parte de la iluminación en la cancha de césped sintético que les permitió jugar de noche en el certamen infantil.
Sin esos costos, afrontaron los trabajos en el otro campo de juego. “Había exceso de agua en un sector, falta total de agua en otros y el verano con calores fuertes en diciembre y enero la pusieron en riesgo”, aseguró el principal dirigente.
Una de las claves se dio a partir del contacto de uno de los integrantes del grupo de padres del club, Nicolás Rosasco. Aprovechó su cercanía con el dueño de la empresa marplatense Top Green, Pablo Goenaga, con experiencia en muchos estadios de AFA.
“Se lo convenció de darnos una mano respecto al asesoramiento y nosotros asumir el compromiso de ser las manos ejecutoras de sus directivas”, comentó Franzante.
El primer paso fue la construcción de sumideros para drenar el agua que se estancaba en algunos sectores del terreno. Para ese trabajo, la empresa local Gato SRL colaboró y lo realizó sin cargo.
Por razones de presupuesto no podíamos avanzar. Las empresas nos acompañaron en la iniciativa lo que nos permitió poder asumir compromisos»,
El presidente de Patagonia, Cristian Franzante, contó cómo fue el proceso.
Luego, se llevó a cabo el escarificado para oxigenar el césped y remover el material muerto. En el club trabajaron a toda hora para acelerar los procesos y hasta los futbolistas se involucraron. Los planteles de primera y tercera se sumaron a dar una mano, con la ilusión de tener la cancha en óptimas condiciones para jugar.
“Fue una tremenda tarea que los chicos hicieron con mucha pasión. Solo tuvimos que comprar un montón de rastrillos para abastecer tantas manos”, destacó el presidente.
La próxima instancia fue la del riego a partir de una mejor colocación de las boquillas. Después, removieron panes de césped de las zonas con mayor abundancia para reponer en las más comprometidas. Ahí nuevamente fue importante el aporte desinteresado, en este caso del club La Amistad que les prestó maquinaria.
Finalmente, se hicieron el resembrado total y la fertilización. Los trabajos concluyeron la última semana y la cancha quedó lista para cuando se retome la actividad.