Para los peritos, el jardinero Báez “puede dirigir sus acciones”
El forense dijo que tiene un trastorno de conducta pero “ninguna psicopatía”.
JUSTICIA
El médico forense del Poder Judicial Ismael Hamdan sostuvo que José Alejandro Báez tiene un trastorno de conducta y personalidad, pero opinó que “no estamos ante ninguna psicopatía”. Y aseguró que Báez, que está imputado por el homicidio de Raúl Héctor Maceda, es capaz de dirigir sus acciones.
“No controla sus impulsos, pero eso no lo hace inimputable”, consideró el médico forense que elaboró junto con otros especialistas el informe sobre el estado de salud del acusado.
El psicólogo jubilado del cuerpo médico forense del Poder Judicial Oscar Benítez y el perito forense Leonardo Saccomanno coincidieron la semana pasada al señalar que Báez no tiene frenos inhibitorios para controlar sus impulsos.
Hamdan declaró ayer ante los jueces de la Cámara Criminal Segunda, Héctor Leguizamón Pondal, Gregor Joos y Rubén Marigo. El médico forense contestó un extenso interrogatorio que hizo el abogado por la querella Juan Manuel García Berro, que patrocina a la viuda de Maceda.
El Fiscal de Cámara subrogante Eduardo Fernández siguió atento la declaración del forense, mientras que la defensora oficial Romina Martini preguntó si era normal una alteración que surge de un encefalograma que se le practicó al acusado. “No es normal, pero no es patológico”, respondió Hamdan.
Baéz confesó en indagatoria que mató a hachazos a Maceda. La autopsia estableció que la víctima sufrió 8 cortes, aunque una profunda herida en el cuello provocó la muerte. El hecho ocurrió el 12 de marzo de 2010, en el domicilio de Maceda, ubicado en la calle La Cascada al 200 de esta ciudad.
El imputado sostuvo que trabajaba como jardinero tres veces a la semana para Maceda a cambio de 60 pesos, un sánwinch y una botella de agua mineral.
El acusado afirmó que Maceda lo maltrataba. Báez dijo que el día del hecho, Maceda “lo sacó de las casillas” porque lo presionaba supuestamente para que incendiara una casilla que habitaba un inquilino, que no pagaba el alquiler. Por eso, lo atacó.
Ayer, Báez mantuvo la misma postura durante toda la audiencia. Se mostró casi indiferente a lo que ocurría a su alrededor. Sólo abrió los ojos cuando declaró su madre, que relató los problemas que tuvo cuando era niño. Recordó que hizo primer grado en una escuela común y segundo grado, en la Escuela Especial 6 de esta ciudad porque tenía problemas.
La mujer dijo que su hijo se quejaba cuando lo visitaba del maltrato de Maceda, que lo contrataba como jardinero.
La psiquiatra del hospital Mariana Patelepen declaró ayer que Báez estuvo 4 años internado en Salud Mental y durante ese tiempo no observó una patología psiquiátrica.
DeBariloche