Piden penas por muerte de dos detenidos en Mainqué

Sebastián Pacheco y Norberto Lafuente fallecieron en el 2007 tras incendiar el calabozo de la subcomisaría donde estaban alojados. Juzgaron al jefe de la unidad y al oficial de guardia.

Por Redacción

JUDICIALES

ROCA.- La fiscalía y la querella pidieron penas de prisión en suspenso para dos policías, en el juicio por el incendio que hace más de 7 años les costó la vida a dos jóvenes que estaban detenidos en la Subcomisaría Nº 66 de Mainqué. El entonces jefe de la unidad, Mario Alberto Colil, y el subalterno Gastón Omar Mozzoni, llegaron a juicio acusados por “incumplimiento de deberes de funcionario público y doble homicidio culposo”.

La sentencia del juez correccional subrogante de Roca Juan Pablo Chirinos se conocerá el 18 de noviembre, al mediodía.

En la tarde del 9 de febrero de 2007 fueron detenidos Sebastián Pacheco y Norberto Lafuente, ambos de 21 años, a raíz de un presunto robo. Uno de ellos estaba visiblemente exaltado y en la comisaría quedó un solo policía, Mozzoni, después de que los ingresaran al precario calabozo con puerta de madera. Otros tres efectivos habían salido a un allanamiento, asignados por Colil, y el jefe se había retirado para comprar tarjetas telefónicas para la unidad. Una requisa presuntamente mal realizada permitió que los detenidos tuvieran a mano un encendedor y con él quemaron un colchón y unos cartones. Los dos murieron en los días siguientes como consecuencia de las quemaduras y la inhalación de humo.

Desde entonces el proceso judicial atravesó casi todas las instancias posibles y los imputados fueron sobreseídos, luego se les dictó falta de mérito y finalmente fueron procesados y llegaron a juicio, previa intervención del Superior Tribunal de Justicia.

Ayer los abogados Nicolás Ciria, querellante por la familia Lafuente, y Darío Sujonitzky por la familia Pacheco pidieron 3 años de prisión y 7 años de inhabilitación para los dos policías, mientras que el fiscal Miguel Fernández Jahde reclamó 2 años de prisión y 6 de inhabilitación para Mozzoni y 3 años de cárcel y 8 de inhabilitación para el entonces jefe de la unidad. En contraposición, pidieron la absolución los abogados defensores Gabriel Pérez -por Mozzoni- y Juan Luis Vincenty -por Colil-.

Fuentes que participaron del debate señalaron que al momento de declarar como testigo, el padre de Lafuente calificó el trágico hecho como “un accidente” del cual los policías “deben hacerse responsables”, mientras que la viuda de Pacheco contó la gran depresión que sufrió tras el hecho.

En su fallo de diciembre de 2011 el Superior Tribunal rionegrino dispuso que “debía dilucidarse en juicio si Colil había realizado una distribución adecuada de los turnos correspondientes a la Oficina de Guardia, pues había dejado a cargo de ella sólo a Mozzoni, en circunstancias en que había dos personas detenidas en el calabozo, una de ellas manifiestamente exaltada y fuera de sí, de modo tal que éste tenía todas las funciones de la unidad a su cargo”. Con respecto a Mozzoni, el STJ pidió analizar si el oficial de guardia habría “dejado de tomar las medidas elementales que hubieran impedido que los dos detenidos murieran por quemaduras originadas en el interior del calabozo”, aclarando que “infructuosamente habría intentado apagar el fuego con una manguera de uso doméstico, arrojando agua a la parte externa de la puerta de madera del calabozo, cuando el fuego se desarrollaba en el interior”.

(Redacción Central)