La familia de Kevin Hernández reconoció los restos en Lamarque: la querella confirmó que «el cuerpo fue plantado»
Tras más de siete meses de búsqueda en Lamarque, la familia de Kevin Hernández reconoció sus prendas y un tatuaje entre los restos hallados en una acequia. La querella afirma que fue asesinado y plantado. La Fiscalía aguarda resultados del ADN para la confirmación oficial.
En un desenlace determinante para la causa por la desaparición de Kevin Hernández en Lamarque, su familia reconoció este miércoles que los restos humanos hallados semanas atrás cerca del cementerio local pertenecen al joven de 26 años. La identificación se produjo durante una citación judicial en la que los allegados examinaron registros fotográficos proporcionados por el Ministerio Público Fiscal y constataron coincidencias en las prendas de vestir, el calzado y señas particulares como tatuajes.
Escuchá a Sergio Heredia, abogado querellante de la familia de Kevin Hernández, en Río Negro Radio
La constatación de la identidad -aún no definitiva- puede marcar un quiebre en el expediente iniciado el 22 de febrero de 2026, cerrando la averiguación de paradero tras siete meses de búsqueda para abocar los esfuerzos a la reconstrucción de las circunstancias del deceso.
Aunque las autoridades del Ministerio Público Fiscal (MPF) aguardarán los cotejos de ADN que realiza el Laboratorio Regional de Genética Forense de Bariloche para brindar la confirmación oficial con aval científico, tanto la familia de la víctima como la querella confirmaron públicamente este hallazgo y anticiparon que pedirán la inmediata detención de los sospechosos de un homicidio.
Reconocimiento de prendas y peritaje biológico
La diligencia de notificación se concretó este miércoles en dependencias judiciales, donde la madre de la víctima, María Ayala, y su pareja, Luz Núñez, acudieron acompañadas por los abogados querellantes Leandro Aparicio y Sergio Heredia. En la reunión, los peritos exhibieron las fotografías del hallazgo y las actuaciones forenses, permitiendo comparar rasgos morfológicos distintivos, elementos personales y la indumentaria recuperada.
Según detalló la querella, las prendas identificadas de forma categórica por la familia fueron una remera, ropa interior y un par de zapatillas que el joven llevaba puestas. Además, el informe de autopsia notificado la jornada previa dio cuenta de la presencia de dos tatuajes en un brazo hallado en la escena, lo que terminó de consolidar la certeza de los allegados sobre la pertenencia del cuerpo.
Desde el Ministerio Público Fiscal aclararon que la confirmación institucional dependerá de los análisis genéticos en curso. En las últimas horas, se le tomaron muestras de ADN a la madre de Kevin y los peritos extrajeron material biológico de los restos. Los resultados de este estudio científico estarán disponibles en el plazo aproximado de un mes para incorporarse formalmente al expediente principal.
El hallazgo en la acequia y la sospecha de cuerpo plantado
Los restos habían sido localizados en el interior de una acequia cercana al cementerio de Lamarque, en un área situada a aproximadamente 500 metros de la vivienda de la madre de Kevin. El operativo movilizó a las fiscales Analía Álvarez y Marisa Morandi, junto a Criminalística y la Unidad Operativa para la Investigación. Para preservar la escena y rescatar las evidencias óseas en el canal, se solicitó interrumpir el paso del agua al consorcio de riego y se ordenó el traslado a la morgue judicial.
Sin embargo, las condiciones del hallazgo dispararon severas sospechas en la querella. Los abogados remarcaron que ese sector ya había sido rastrillado intensamente meses atrás, tanto por agentes policiales con drones como por los propios familiares durante las primeras etapas de la búsqueda sin hallar indicio alguno.
Ante esta situación, el abogado Leandro Aparicio afirmó que el cadáver fue colocado deliberadamente en el lugar con posterioridad al crimen. «A 500 metros aproximadamente se halló el cuerpo. La familia pasó buscando por ese lugar, la policía también y la familia no encontró nada, así que no nos queda ningún tipo de dudas que ese cuerpo fue plantado», expresó el letrado, asegurando que la acción se produjo luego de que Kevin fuera asesinado.
Hipótesis de homicidio y acusaciones a la fuerza policial
La representación legal de la víctima descartó que se trate de un hecho accidental y reafirmó la existencia de un crimen violento perpetrado por más de una persona. A pesar de que la causa médica de la muerte figura como indeterminada por el estado de los restos, la querella aseveró contar con elementos para avanzar sobre los autores materiales.
«No nos queda ningún tipo de duda de que Kevin fue asesinado. No tenemos dudas de quién fue. Al menos uno de los homicidas», aseveró Aparicio, anticipando que solicitarán audiencias para pedir la detención de los sospechosos. En tanto, el abogado Sergio Heredia cuestionó el accionar policial al considerar que existió protección vinculada a sectores del narcomenudeo local, señalando que el crimen se produjo en ese contexto.
Siete meses de investigación y el conflicto de competencia
Kevin Hernández se retiró de su vivienda materna en la calle Malvinas el domingo 22 de febrero a las 21:30, pocos días después de regresar de Viedma. A lo largo de la instrucción judicial se tomaron más de 150 testimonios, se realizaron 16 allanamientos y se secuestraron tres vehículos en la región.
La causa enfrentó además un debate de jurisdicción: mientras el juez provincial Roberto Gaviña Sánchez se declaró incompetente por sospechas de narcocriminalidad, el juez federal Hugo Greca y el fiscal Matías Zanona rechazaron el caso al no constatar un nexo causal directo con el tráfico de drogas. Esta contienda se encuentra pendiente de resolución en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, aunque la querella remarcó que ese trámite no impedirá pedir medidas cautelares en el fuero provincial.
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