«Herencia de 12 años»: la respuesta del Gobierno tras la histórica caída en las pruebas PISA 2025

El secretario de Educación, Carlos Torrendell, salió al cruce tras la difusión de los dramáticos resultados internacionales. Apuntó contra las políticas de «distribucionismo e inclusión mal entendida» de las gestiones anteriores y reconoció que la crisis en Lengua y Matemática «provoca estragos» en las aulas.

Por Naira Torres Bel

Tras la confirmación de que apenas el 8% de los alumnos argentinos supera el nivel educativo básico y que la Argentina tocó su piso histórico en Matemática en las pruebas PISA 2025, el Gobierno nacional salió a marcar la cancha política.

El secretario de Educación de la Nación, Carlos Torrendell, responsabilizó directamente a las gestiones kirchneristas por el deterioro acumulado y afirmó que los datos reflejan un modelo pedagógico agotado.

El funcionario, que orbita bajo el Ministerio de Capital Humano conducido por Sandra Pettovello, combinó la «pesada herencia educativa» con el escenario de retroceso global que dejó el impacto del COVID-19 en los más de 90 países evaluados por la OCDE.


Cuestionamiento al «distribucionismo» y falta de foco


En declaraciones a Radio Mitre, Torrendell sostuvo que los Gobiernos anteriores priorizaron la entrega de recursos e insumos por sobre la adquisición efectiva de conocimientos dentro del aula.

«Las políticas educativas previas han sido muy dispersas. Se han enfocado en el distribucionismo, en una inclusión mal entendida, y no en lograr los aprendizajes fundamentales de los chicos a través de un acompañamiento de las escuelas y los docentes», disparó el titular de la cartera educativa.

Según la visión del funcionario, la falta de una estrategia pedagógica sostenida provocó que el 76% de los adolescentes de 15 años no alcance el umbral mínimo en Matemática y que casi la mitad (48,8%) directamente fracase de forma simultánea en Lengua, Ciencias y Matemática.

Torrendell reconoció que el escenario local se vio agravado por una tendencia de declive en los aprendizajes a nivel internacional, aunque remarcó que la Argentina partió de un piso mucho más frágil debido a las decisiones del pasado: «Esto es el punto central. Acá hay una crisis muy potente que luego causa estragos en el mundo de las ciencias».

Además, atribuyó los números de las PISA 2025 a la suma entre la «herencia de políticas dispersas» y el impacto postpandémico que afectó a los sistemas educativos de todo el mundo. Y remarcó que el país ya venía estancado en los puestos inferiores de la tabla en las mediciones anteriores y que la falta de foco en los contenidos prioritarios impidió una recuperación.

Desde el Ejecutivo atribuyeron el desplome a las políticas de las últimas tres gestiones de gobierno: «Los resultados reflejan los aprendizajes acumulados tras 12 años de escolaridad, contemplando el recorrido de los estudiantes desde 2013».


La postura oficial: culpa a la «herencia» y «lectores apresurados», esto dijo el Gobierno


A través de la Secretaría de Educación, la cartera de Capital Humano remarcó que el retroceso del país se produce sobre un punto de partida que ya era deficitario.

«Como consecuencia directa de las políticas educativas aplicadas por las gestiones anteriores, se registró una caída de los aprendizajes en Ciencias, Lectura y Matemática. Si bien los resultados se inscriben en una tendencia global, en la Argentina el retroceso se produce sobre un punto de partida que ya era bajo y evidencia una situación crítica», sostuvo el comunicado.

Asimismo, el documento oficial citó análisis de la OCDE sobre el fenómeno de los «lectores apresurados» —alumnos que responden de forma rápida e incorrecta en las evaluaciones digitales—, aunque admitió que la tendencia internacional no justifica por sí sola la magnitud del derrumbe argentino. «Aquí se suma una responsabilidad concreta: el estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa que degradó la exigencia», señalaron.

«Los aprendizajes que no se consolidan durante la primaria condicionan el desempeño en el nivel secundario. Fortalecer las bases es el primer paso para mejorar la educación», enfatizaron desde la cartera nacional.


La radiografía del aplazo: los números que preocupan


Los datos procesados por la OCDE y analizados por el observatorio Argentinos por la Educación exponen un dramático déficit en las capacidades cognitivas básicas de los adolescentes de 15 años:

  • Matemática en rojo: el 76% de los alumnos (más de 3 de cada 4) no alcanzó el Nivel 2, considerado el umbral básico de desempeño autónomo. Esto significa que no pueden interpretar distancias, calcular conversiones de moneda o resolver problemas cotidianos sencillos.
  • Lectura y Ciencias: en Lectura, el 60% quedó por debajo del mínimo exigido (389 puntos), mientras que en Ciencias el aplazo alcanzó al 59% de los evaluados (393 puntos).
  • Fracaso triple: el 48,8% de los estudiantes argentinos tuvo un desempeño marcadamente bajo de manera simultánea en las tres materias. El promedio de la OCDE para este indicador es de solo el 19,7%.
  • Sin excelencia: apenas el 1,2% de los alumnos locales alcanzó los niveles más altos de rendimiento, muy lejos del 11,9% que registra el promedio de los países desarrollados.

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