Interna en el Gobierno tras dar marcha atrás a la Ley de Tierras en el Senado: reproches a Patricia Bullrich y los Menem
El fallido intento por modificar la Ley de Tierras desató pases de factura entre Patricia Bullrich, los Menem y el sector de Santiago Caputo. En la Casa Rosada replantean la relación con los gobernadores para no poner en riesgo la eliminación de las PASO.
El abrupto retiro del capítulo de la Ley de Tierras en el Senado antes de la votación en el recinto encendió acusaciones cruzadas en el corazón del Gobierno nacional. Aunque la postura oficial de la Casa Rosada consistió en descargar las culpas sobre la vicepresidenta Victoria Villarruel y proteger públicamente a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, por lo bajo los distintos campamentos de La Libertad Avanza (LLA) se trenzaron en una batalla de pases de factura.
El traspié legislativo dejó al descubierto las fallas en la mesa de negociación que comandan Karina Milei, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y la dupla integrada por Martín y Eduardo “Lule” Menem.
Cuestionamientos a Bullrich y los dardos a la conducción karinista
En las oficinas de Casa Rosada, los cañones apuntaron primero contra la jefa del bloque libertario en la Cámara Alta por no haber calculado el escenario real de votos:
- Falta de puntería: funcionarios de LLA acusaron a Patricia Bullrich de «venderle» a la cúpula ejecutiva que contaba con las adhesiones necesarias antes de la sesión. «Aparentemente no sabe porotear», deslizó con dureza un colaborador oficialista.
- Reproches de «Las Fuerzas del Cielo»: el sector militante más alineado con Santiago Caputo dirigió sus críticas hacia los operadores riojanos de Karina Milei por no cerrar pactos políticos de fondo con los gobernadores de las provincias.
- Riesgo para las PASO: en el entorno caputista advierten que el hermetismo electoral del karinismo —que evita dar garantías de armado a los aliados locales para 2027— puede poner en riesgo la meta prioritaria del Ejecutivo: la eliminación de las elecciones PASO.
La molestia con Sturzenegger y la sombra de un conflicto de intereses
El malestar interno salpica también al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, a quien en el propio bloque oficialista le reprochan enviar al Parlamento megaproyectos «demasiado grandes y ambiciosos» que terminan dinamitando las negociaciones.
A ese frente se sumó la controversia en torno al senador libertario Joaquín Benegas Lynch, salpicado por la oposición al integrar una firma vinculada a la venta de campos a capitales extranjeros. El episodio derivó en una impugnación formal presentada por la legisladora kirchnerista Juliana Di Tullio, alimentando el enojo en la Casa Rosada por la «falta de prolijidad» en el armado de las comisiones.
Repliegue táctico: foco en el Banco Central y la Propiedad Privada
A pesar de los roces, en la cúpula del Poder Ejecutivo descartaron represalias públicas. La figura de Bullrich sigue siendo considerada una pieza indispensable para la estrategia electoral del año próximo, mientras que los Menem y Sturzenegger mantienen la protección directa del presidente Javier Milei.
Frente a la derrota en la Ley de Tierras, la estrategia oficialista buscará concentrar las fuerzas en iniciativas de mayor consenso: “Nadie va a pagar los costos políticos. La ley que realmente importa es la de Inviolabilidad a la Propiedad Privada. En el Congreso siempre hay que negociar, pero ahora la prioridad pasa por la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central”, aseguraron desde el entorno de Karina Milei.
Con información de Infobae.
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