Pasantías, una oportunidad para ingresar al mercado laboral en Río Negro

Más de 1700 estudiantes de escuelas técnicas realizaron sus prácticas. Construcción, energía, mecánica y tecnología son algunos de los rubros en los que se desempeñan cientos de estudiantes de la provincia.

Por Lorena Bermejo

Estudiantes de la escuela técnica de gestión social Nehuel Peuman de Bariloche realizan prácticas profesionalizantes en una hormigonera. Foto: Chino Leiva

Estudiantes de la escuela técnica de gestión social Nehuel Peuman de Bariloche realizan prácticas profesionalizantes en una hormigonera. Foto: Chino Leiva

Las pasantías o prácticas profesionales son una de las razones por las cuales creció la demanda en las escuelas técnicas de la provincia, que en la última década sumaron 13 nuevas instituciones. 

En empresas privadas, instituciones del Estado provincial o municipal, o bien a través de acuerdos con cooperativas, comisiones de fomento o proyectos comunitarios, las pasantías son una herramienta para aprender en la práctica tareas y dinámicas del mundo laboral, y una oportunidad para generar oportunidades de trabajo a futuro.

“Es una práctica sumamente importante para los estudiantes antes de que egresen, una entrada al mundo del trabajo”, señaló a Diario RÍO NEGRO Eliana Silva, directora provincial de Educación Técnica y Formación Profesional, y explicó que se trata “de poder estar en un contexto real de trabajo estando todavia con una propuesta y acompañamiento pedagógico”.   

En Invap hay pasantías de estudiantes de secundarios de Bariloche en distintas áreas. Foto: Chino Leiva

Si bien la demanda de prácticas sigue creciendo, desde las escuelas manifiestan que la oferta no crece al mismo ritmo. “En los últimos años se han reducido los cupos de pasantías porque no hay mucha demanda laboral”, afirmó Silva. 

Sin embargo, la zona andina pareciera ser la excepción: “lo científico tecnológico abre otras posibilidades, es un sector productivo muy grande”, señaló la referente provincial, y remarcó que “es la única zona con el 90% de los alumnos en pasantías”. En Bariloche -entre públicas, privadas y de gestión social- hay 5 escuelas técnicas con especialidades en electromecánica, telecomunicaciones, construcción, e informática, a las que se suma la escuela técnica con orientación agropecuaria, en El Manso.

16 mil
estudiantes cursan en escuelas técnicas en Río Negro

Electromecánica, la especialidad más elegida


De las 14 especialidades disponibles, “electromecánica es la que más demanda tiene, porque lo relacionan con el sector del petróleo”, señaló Silva, y explicó que tiene que ver con el mantenimiento de maquinarias en las empresas del sector energético. 

Para aggiornar la currícula a las demandas del sector, desde la Dirección trabajaron en conjunto con el Instituto Argentino de Petróleo y Gas, y firmaron convenios con empresas como YPF, Pampa Energía y Pan American Energy, donde alumnos de escuelas técnicas de la provincia pueden cursar sus prácticas.  

Estudiantes de la escuela técnica de gestión social Nehuel Peuman de Bariloche realizan prácticas profesionalizantes en una hormigonera. Foto: Chino Leiva

En Bariloche, la escuela con esta especialidad es el CET 2, que tiene convenio con 15 instituciones y empresas, entre ellas la empresa hormigonera Ñire -para el taller mecánico- y la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB). Alejandro Pozas, presidente de la cooperativa, señaló que para los estudiantes “es ideal porque están directamente trabajando en actividades concretas. Es un aprendizaje directo sobre lo que más le llama la atención, y sirve para definir cuál va a ser su carrera universitaria”.

En este sentido, Silva remarcó que, si bien los estudiantes salen con una formación que les permite ingresar en el mercado laboral, “apuntamos a que avancen en los estudios superiores porque da una mayor seguridad al momento de salir a buscar trabajo”. 

Para nosotros es una gran apuesta de que se preparen y vuelvan»

Alejandro Pozas, presidente de la CEB.

Así como son un beneficio para los estudiantes, las prácticas también son una manera de formar profesionales. “Para nosotros es una gran apuesta de que se preparen y vuelvan porque ya queda en su currículum el haber sido pasante. Es creación de mano de obra directa”, afirmó Pozas y remarcó que “algunos terminan el secundario, y ya vuelven a trabajar en la cooperativa”.

 Construcción, tecnología e industria, las prácticas en Bariloche


Este año, la empresa hormigonera Ñire y la constructora GM Desarrollos recibieron a 13 estudiantes de la escuela de gestión social Nehuen Peuman. Ubicada en el barrio Quimey Hue, es una de las escuelas técnicas de Bariloche con orientación en construcción, donde los alumnos obtienen el título de maestro mayor de obra. 

“En las pasantías se aprende mucho en muy poco tiempo. Pero también es donde los estudiantes dan legitimidad a sus propios conocimientos y a las herramientas que han adquirido”, explicó María Minvielle, arquitecta y profesora del Nehuen Peuman, donde coordina las prácticas y la materia de proyecto final. 

Estudiantes de la escuela técnica de gestión social Nehuel Peuman de Bariloche realizan prácticas profesionalizantes en una hormigonera. Foto: Chino Leiva

Según la especialidad de cada sector, las tareas en las pasantías son diversas: desde el rol de cubicador -que mide el hormigón que se necesita en una obra-, el trabajo en laboratorio, el desarrollo de planos, hasta el trabajo en obra, con instalaciones eléctricas o terminaciones, los estudiantes “se empapan de todo lo real de la obra”, enfatizó Minvielle. 

Del otro lado de la ciudad, Invap recibió este año a 10 pasantes, que terminarán su pasantía a fines de octubre. Estudiantes del instituto Los Andes, del bachiller en informática Dante Alighieri, y el CET 28 formaron parte de distintos proyectos dentro de la empresa. “Los jóvenes vienen con un montón de ideas, incentivan nuevas maneras de mirar los proyectos”, aseguró Fedra Aschieri, subgerente de Talento, Aprendizaje y Cultura en Invap. 

En Invap hay pasantías de estudiantes de secundarios de Bariloche en distintas áreas. Foto: Chino Leiva

“La relación con mis compañeros y el ambiente laboral fue lo que más me gustó de la pasantía”, contó Laurato Márquez Gutierrez, alumno del CET 28 con orientación en electrónica y telecomunicaciones, y señaló que eligió esta pasantía “para seguir profundizando lo que sabía de computación”. 

En lo personal fue muy importante para mi formación»

Julieta Masi, pasante en Invap.

Al igual que Lautaro, Julieta Masi también quiere estudiar ingeniería en telecomunicaciones, una carrera que ofrece la Universidad nacional de Río Negro en la ciudad de Bariloche. Ella está cursando su pasantía en el área de realidad virtual y aumentada. “Invap es un gran referente a nivel nacional. En lo personal fue muy importante para mi formación”, dijo la pasante, que cursa su quinto año en el colegio Dante Alighieri. 

En Invap hay pasantías de estudiantes de secundarios de Bariloche en distintas áreas. Foto: Chino Leiva


Las pasantías o prácticas profesionales son una de las razones por las cuales creció la demanda en las escuelas técnicas de la provincia, que en la última década sumaron 13 nuevas instituciones. 

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