Procesamiento y preventiva para joven que robó y atropelló a un policía
CIPOLLETTI (AC).- Un joven de 18 años que robó dos motos en Cinco Saltos y atropelló a un policía de Cipolletti durante la huida fue procesado y continuará en prisión. El imputado cometió los delitos acompañado por un menor de 15 años que es inimputable. Las víctimas fueron amenazadas con un arma de fuego que estaba en condiciones de producir disparos. El procesado es Isaías Agüero y el 3 de marzo interceptó a un hombre a la salida de la toma La Sal de Cinco Saltos. Lo intimidó con un revólver calibre 22 y lo obligó a abandonar su motocicleta. Sin embargo, desistió del robo, se subió a un Fiat Duna y huyó acompañado por el menor de 15 años. Más tarde, abordaron a otra persona que iba en moto acompañada por su hijo. Eso ocurrió en el cruce de la vía que conduce al barrio rural Ferri de Cipolletti. Con el arma en la mano, Agüero le exigió al motociclista que le entregara el vehículo, los papeles y la billetera. Después de ese segundo asalto, la Policía comenzó una persecución por los caminos vecinales. El imputado huyó en la moto robada junto al menor y durante la fuga atropelló a un sargento de la Brigada Rural de Cipolletti que intentó detenerlos en el barrio Ferri. El efectivo tuvo que ser asistido por las lesiones que fueron de carácter leves. Los jóvenes fueron arrestados después de ese episodio. En la indagatoria, el imputado Agüero se abstuvo de declarar y después el juez Gustavo Herrera lo procesó por los delitos de robo calificado por el uso de arma de fuego reiterado en dos hechos y agravado por la participación de un menor de edad en concurso real con resistencia a la autoridad que concursa en forma ideal con lesiones leves y portación ilegal de arma de fuego. En la misma resolución, Herrera le aplicó la prisión preventiva porque el imputado no tiene arraigo, vive con su tía, no trabaja y por la gravedad de los hechos. Consignó en el procesamiento que el imputado le apuntó a las víctimas en el pecho y en la cabeza y que eso demuestra “la gran apatía y desaprensión por la vida ajena. De eso a disparar hay un segundo”, remarcó.