Reconstruyen casi a la perfección el rostro de antiguos egipcios

Se utilizan las mismas técnicas que las que se usan en una investigación criminal

Por Redacción

TURIN (Italia). (EFE)- El rostro de las momias conservadas en el Museo Egipcio turinés podrá ser reconstruido virtualmente con gran precisión, miles de años después, gracias a un proyecto en manos de forenses de la policía científica italiana.

El reto ha sido recogido por la Unidad de Análisis de Crímenes Violentos (UACV) de la prefectura de Turín (norte), especializada en recomponer los rasgos faciales de las víctimas a partir de esqueletos o de cadáveres en descomposición.

«Utilizaremos las mismas técnicas que en una investigación criminal», aseguró hoy el responsable de la UACV, Maurizio Celia, que dirige un equipo integrado por médicos forenses, biólogos, informáticos y dibujantes.

Sus esfuerzos se han centrado en un grupo de tres momias de mujeres de la XXV dinastía -que se supone hermanas-, que han sido sometidas a diversas TAC -Tomografía Axial Computerizada- y radiografías en el hospital turinés de San Giovanni Battista.

Los cuerpos, que fueron embalsamados hace unos 2.500 años, han sido sometidos a exhaustivos análisis en este centro sanitario sin quitarles el complejo vendaje que los cubre para no poner en peligro su conservación.

Según Celia, los datos obtenidos fueron procesados con las tablas cráneofaciales desarrolladas por un equipo científico en Manchester (Reino Unido) con una técnica adoptada por las policías de diversos países, entre ellas por la británica Scotland Yard y el FBI estadounidense.

En un futuro próximo, explicó el responsable del proyecto, los visitantes al museo turinés podrán contemplar los rasgos faciales que corresponden a las momias reproducidos «con una fiabilidad del 90 por ciento».

En esta tarea serán de ayuda los datos antropológicos, las enfermedades detectadas a través del examen microbiológico de los cuerpos y los conocimientos sobre la condición social, la localidad y la época en que vivieron las tres mujeres. «Se trata de una labor apasionante», añadió Celia al confesar su entusiasmo por el trabajo encargado a su departamento, aunque precisó que la investigación necesita «tiempo y tranquilidad».

El Museo Egipcio turinés es el segundo en importancia de los europeos en su género, después del Museo Británico de Londres, y uno de los más antiguos del mundo dedicado a la civilización faraónica.

La colección, iniciada en el Siglo XVIII, se compone de más de 1.300 objetos recogidos por viajeros y arqueólogos.

Criterios científicos similares utilizados en la actual investigación sobre las momias fueron aplicados en el pasado para reproducir el rostro que aparece en la «Sábana Santa».

La tela, que se conserva en la catedral de Turín, es según la tradición, la mortaja en la que estuvo envuelto el cuerpo de Cristo.

El estudio médico de las momias egipcias ha arrojado igualmente numerosos datos sobre las características físicas, las condiciones de vida y las técnicas de embalsamamiento utilizadas en el antiguo Egipto.