Qué fue de Bubbles, el famoso chimpancé de Michael Jackson: así vive hoy lejos de la fama
El chimpancé más famoso de los años 80 vive desde hace dos décadas en un santuario de Florida. Cómo es hoy la vida de Bubbles, el histórico compañero de Michael Jackson.
Durante los años más explosivos de la carrera de Michael Jackson, hubo una figura inesperada que también se convirtió en ícono de la cultura pop: Bubbles, el chimpancé que acompañó al cantante en giras, entrevistas, videoclips y apariciones públicas alrededor del mundo.
Décadas después de aquella exposición mediática, la vida de Bubbles cambió por completo. Hoy, alejado de los flashes y de la intensidad que rodeó al Rey del Pop en los años 80, vive en un santuario especializado para grandes primates en Florida, donde lleva una rutina mucho más tranquila y estable.
Según información difundida por Center for Great Apes y distintos medios internacionales, Bubbles reside allí desde 2005.
Del fenómeno pop a una vida tranquila en Florida

El santuario donde vive actualmente está ubicado en Florida y se dedica al cuidado de chimpancés y orangutanes rescatados de la industria del entretenimiento, laboratorios o situaciones de cautiverio.
Allí, Bubbles encontró una dinámica completamente distinta a la que tuvo durante los años de máxima fama de Michael Jackson. Lejos de las cámaras y los viajes constantes, hoy pasa sus días interactuando con otros chimpancés, jugando, pintando y realizando actividades de estimulación.
Sus cuidadores lo describen como un chimpancé dominante, inteligente y con mucha personalidad.
Cómo llegó Bubbles a la vida de Michael Jackson
Bubbles nació en 1983 en un centro de investigación en Texas y fue adquirido por Michael Jackson cuando todavía era muy pequeño. Con el tiempo, terminó convirtiéndose en una de las imágenes más recordadas de la etapa más extravagante del artista.
El chimpancé acompañaba al cantante en hoteles, sesiones de fotos, viajes internacionales y hasta compartía algunos hábitos cotidianos con él, algo que en ese momento alimentó aún más el aura excéntrica alrededor de Jackson.
Sin embargo, a medida que Bubbles creció y desarrolló la fuerza y comportamiento natural de un chimpancé adulto, comenzó a resultar más difícil mantenerlo dentro de ese estilo de vida.
La decisión de trasladarlo a un santuario
A comienzos de los 2000, especialistas y cuidadores recomendaron que Bubbles fuera trasladado a un espacio más adecuado para su bienestar.
Finalmente, en 2005 llegó a Center for Great Apes, donde permanece hasta hoy bajo cuidado profesional y en contacto con otros primates.
Organizaciones dedicadas a la protección animal suelen remarcar que los chimpancés no son animales domésticos y requieren ambientes preparados específicamente para sus necesidades físicas, sociales y emocionales.
Un dato que sorprendió a todos
Actualmente, Bubbles tiene 43 años, una edad que supera ampliamente la expectativa promedio de vida de muchos chimpancés en cautiverio.
Especialistas consideran que la estabilidad del santuario, la alimentación adecuada y la interacción con otros animales fueron claves para mejorar su calidad de vida en los últimos años.
El chimpancé que quedó en la historia de la cultura pop
Aunque hoy vive completamente alejado de la fama, Bubbles sigue siendo uno de los animales más reconocidos de la cultura pop moderna.
Su imagen junto a Michael Jackson quedó asociada para siempre a una de las etapas más extravagantes y comentadas de la industria musical, pero su presente parece estar muy lejos de aquel universo de luces, giras y exposición permanente.
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