Roca: murió baleado, apuñalado y abandonado

Lo arrojaron en un acceso al hospital de Roca. Buscan al autor, que ya está identificado.

Por Redacción

POLICIALES

ROCA (AR).- Cuando lo arrojaron en uno de los accesos al hospital Francisco López Lima, Andrés Coronel ya no tenía pulso. Un disparo en la cadera y otro en una pierna, más un profundo puntazo en el abdomen no le habían dejado ninguna chance de sobrevivir. En esas condiciones lo encontró ayer a la madrugada el personal del centro médico que, a pesar de las tareas de reanimación, no logró salvarle la vida.

Por el crimen la policía realizó ayer tres allanamientos para tratar de dar con el atacante, quien habría salido junto con la víctima el domingo por la noche de una vivienda de barrio Quinta 25.

A las 2:50 el personal de la guardia del hospital recibió una comunicación interna del telefonista. La información daba cuenta de una persona que se encontraba a pocos metros de un consultorio móvil de la obra social Ipross, que está estacionado a unos 50 metros del acceso al hospital por la calle Gelonch.

Cuando los médicos y enfermeros llegaron al lugar, Coronel ya estaba muerto. Rápidamente lo trasladaron a la sala de guardia donde infructuosamente intentaron reanimarlo. Y entonces un dato llamó más la atención de los profesionales: la madre de la víctima había llegado 15 minutos antes al hospital preguntando por su hijo, por lo que los investigadores sospechan que ya había sido alertada del ataque.

Con esos primeros datos el personal de la Brigada de Homicidios junto con el fiscal Ricardo Romero avanzaron en las primeras investigaciones. Se supo que Coronel -de 37 años- había estado en la casa de su hermana, en el barrio Quinta 25, en el extremo norte de Roca. De allí la víctima se habría retirado con un “conocido” y los dos abordaron un vehículo de color gris que ayer era intensamente buscado. Lo concreto es que esa fue la última vez que los familiares de Coronel lo vieron con vida.

“Un pase de factura”

Tanto la víctima como el supuesto atacante guardaban una relación de años. Sin embargo en los últimos meses habrían surgido algunas diferencias entre ellos y no se descarta que haya tenido alguna vinculación con la comercialización y consumo de droga, según confirmaron fuentes policiales y judiciales.

Por las características del ataque creen que Coronel fue ultimado en el interior del vehículo y que luego lo arrojaron en las puertas del hospital.

Ayer se realizaron tres allanamientos pero ninguno dio resultados positivos.

Anoche, fuentes policiales y judiciales confirmaron que el supuesto atacante ya está identificado y tendría unos 47 años.