Rusia anuncia represalias por la expulsión de sus diplomáticos
El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, consideró que las medidas de occidente son producto de las gestiones de Estados Unidos. “Es el resultado de presiones colosales”, confió el canciller del gigante euroasiático.
Reino Unido saludó ayer las expulsiones masivas de presuntos espías rusos en todo el mundo como un “punto de inflexión” en la actitud de Occidente hacia una Rusia “temeraria”, en el momento en que Moscú preparaba su respuesta.
Una veintena de países se sumaron inmediatamente con expulsiones a menor escala, en un movimiento que el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, atribuyó ayer a la presión de Estados Unidos. “Es el resultado de presiones colosales, un chantaje colosal que constituye, desgraciadamente, el arma principal de Washington en la escena internacional”, afirmó Lavrov en declaraciones a los medios en Uzbekistán retransmitidas por la televisión rusa.
Rusia ya advirtió que está preparando una respuesta de represalia para los países que “se someten” sin, afirma Moscú, entender totalmente lo que está pasando en esta nueva etapa política global.
El analista Fiodor Lukianov escribió ayer en las páginas del diario ruso Vedomosti que estas expulsiones, “particularmente destructivas para las relaciones ruso-estadounidenses”, sumen las relaciones entre Moscú y Occidente en un nuevo “periodo de Guerra Fría”.
“No es el fin de la escalada, está claro que esta se va agravar, prevemos medidas aún más severas, sanciones económicas contra Rusia”, advertía mientras el diario Izvestia denunciaba a una acción “rusófoba”. En este punto no descartan que se amplíen las sanciones que ya existen para el comercio de frutas y hortalizas y que resurja con mucha más fuerza el nacionalismo en el país euroasiático.
Al anunciar sus respectivas expulsiones los responsables occidentales dejaron claro que comparten las afirmaciones británicas de que solo el Kremlin puede estar detrás del envenenamiento de Skripal.
“Nunca antes tantos países se habían unido para expulsar a diplomáticos rusos”, escribió ayer el ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, en el diario “The Times”, considerando que es “un golpe del que la inteligencia rusa necesitará muchos años en recuperarse”.
“Creo que los acontecimientos podrían convertirse en un punto de inflexión”, afirmó el funcionario británico. “La alianza occidental tomó acciones decisivas y los socios de Reino Unido se unieron contra la ambición temeraria del Kremlin”, agregó.
Estas expulsiones fueron una respuesta al envenenamiento con un agente neurotóxico del exespía doble ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia el 4 de marzo de Salisbury, en el sur de Inglaterra.
El comportamiento temerario de Putin
En su artículo en “The Times”, Johnson consideró que “el uso de un agente neurotóxico prohibido en suelo británico se inscribe en el marco de la tendencia más amplia de un comportamiento temerario
de Vladimir Putin”. “Hubo un tiempo en que esta táctica de sembrar la duda podía mostrarse eficaz, pero ya nadie se deja engañar”.
“La alianza occidental tomó acciones decisivas y los socios de Reino Unido se unieron contra la ambición del Kremlin”.
Boris Johnson, ministro británico de Relaciones Exteriores.
Datos
- “La alianza occidental tomó acciones decisivas y los socios de Reino Unido se unieron contra la ambición del Kremlin”.