Sentimientos encontrados hacia la Policía por los perdigonazos que disparó a la víctima
Durante <a rel="nofollow" href="http://www.rionegro.com.ar/diario/noche-de-furia-en-cipolletti-8041567-62202-nota.aspx" target="_blank">el salvaje raid del joven de 21 años que apuñaló a una nena y atacó a otra familia</a>, la policía confundió al atacante e hirió al dueño de casa. Pese al error, pudieron detener al agresor.
Noche de furia en Cipolletti
CIPOLLETTI (AC).- El joven padre de familia trasladó ayer a su mujer y a sus hijos a la casa de un familiar. “Siento que están más seguros acá”, dijo Luis, sentado en un sillón, relató como se salvaron de milagro. Sin embargo, no pudo ocultar los más de diez perdigones que le dio la Policía. “Creyeron que yo era el agresor, me inmovilizaron y me pusieron las esposas en el piso, mientras el atacante le seguía pegando a mi señora”, afirmó.
A pesar de los disparos que recibió por parte de suboficiales de la Comisaría 24, Luis no piensa denunciar a la Policía. “Si no fuera porque ellos llegaron a tiempo mis hijos hoy estarían muertos”, relató.
En medio de la oscuridad y de la confusión, Luis le pidió ayuda a sus vecinos pero “todos tuvieron miedo de intervenir”.
Alguien llamó a la Policía y apenas entraron los suboficiales se fueron encima de Luis. Enseguida hubo disparos y las piernas del joven muestran la evidencia: tiene más diez heridas producto de los perdigones. Además le arrojaron gases lacrimógenos. “Yo no paraba de llorar, les explicaba que el agresor era el que le estaba pegando a mi mujer”, contó. En un momento Luis logró zafarse y le dio una patada al atacante, que no soltaba a Yarela ni a la bebé. “Ahí recién se dieron cuenta y lo detuvieron”, explicó. Antes, el padre de las criaturas recibió un puntazo en el pecho, que también mostró ayer junto con las heridas que le provocó la Policía.
Yarela acompañó a Luis durante la entrevista que mantuvieron con “Río Negro”. La mujer casi no pudo hablar porque tiene todo el rostro vendado producto de las lesiones. Por la tarde tenían que acercarse a dar su testimonio de la Fiscalía de calle Urquiza.
Yarela tiene la cara visiblemente afectada por el ataque del joven.