Siria: armas usadas en masacre serían del régimen
Los muertos tenían restos de granadas de artillería y tanques.
Las decenas de víctimas, en total serían al menos 108, amontonadas en un depósito.
Los observadores de la ONU indicaron que en la matanza de más de 100 civiles en la ciudad siria de Al Hula se utilizaron granadas de artillería y de tanques, a las que únicamente tiene acceso el régimen del presidente Bashar al Assad. Los representantes de Naciones Unidas vieron 85 cadáveres en una mezquita del lugar, entre ellos los de 34 niños, según indicó en una carta confidencial -a la que tuvo acceso DPA- el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al Consejo de Seguridad. Ayer por la tarde, el general de División Robert Mood, jefe de la misión de observadores de Naciones Unidas en Siria, dijo por videoconferencia ante la reunión del Consejo de Seguridad que las muertes fueron por “metralla” y disparos a “quemarropa”, según diplomáticos. Mood reportó que la matanza de Hula se había cobrado la vida de 108 personas, mientras otras 300 habían resultado heridas. En la misiva se apuntó además que la causa de la muerte de los civiles no podía establecerse siempre con seguridad, pero que además de verse lesiones por perdigones había también algunos con heridas provocadas por granadas de cañones y de tanques. De todas formas, aseguró, los daños en los edificios fueron provocados por armas pesadas. La masacre podría haber dejado más víctimas de lo establecido hasta el momento, de acuerdo con nuevas declaraciones de testigos dadas a conocer por las Naciones Unidas, según las cuales murieron 116 personas y más de 300 resultaron heridas. Los observadores, según indicó su jefe, el noruego Robert Mood, también vieron huellas frescas de tanques y descubrieron carros de combate y un tanque de guerra fuera de la localidad. Hervé Ladsous, responsable de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, confirmó a periodistas que la cifra de 108 muertos representaba una “estimación” realizada por la Misión de supervisión de la ONU. El sábado, el general Mood, sin dar su opinión sobre los autores de la matanza, había confirmado que se había disparado con armamento pesado desde los tanques. El régimen sirio aseguró ayer no estar detrás la matanza de Hula, mientras la comunidad internacional intensificaba su presión sobre Damasco, adonde llegará hoy su emisario, Kofi Annan. “Negamos totalmente cualquier responsabilidad del gobierno en esta masacre terrorista”, declaró el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Jihad Makdissi, agregando que las autoridades sirias van a abrir una investigación. El emisario internacional Kofi Annan llegará a Siria el lunes en un intento desesperado de salvar su plan de paz, que preveía una tregua desde el 12 de abril que no se ha respetado. Para el Ejército Sirio Libre (ESL), compuesto esencialmente por desertores, “a menos que el Consejo de Seguridad de la ONU tome decisiones urgentemente para proteger a los civiles, el plan de Annan se va a ir al infierno”. (AFP)