Violencia de género: sobrevivieron a los ataques de sus parejas y piden justicia
Carolina Bustelo fue brutalmente golpeada en Roca por Francisco Norry, que zafó de la cárcel, y Angy Hernández sufrió un intento de femicidio en enero pasado.
Cada año más mujeres son víctimas de violencia de género y algunos de esos casos terminan en crímenes. En la región se registraron el año pasado tres muertes violentas y dos de esos femicidas tenían una prohibición de acercamiento.
Por otro lado víctimas que lograron sobrevivir a la violencia de género, hoy luchan para que sus agresores cumplan una condena y no queden impunes.
Angy Hernández (21) sufrió un intento de femicidio por parte del padre de su bebé. El 4 de enero a las 22:30 estaba en la casa de su expareja con quien mantenía un discusión en ese momento.
Según la fiscal jefe Graciela Echegaray, la mujer cuando se intentó retirar fue acorralada por el hombre en el garage, mientras ella tenía al bebé en brazos. El sujeto primero le quitó al nene, se abalanzó sobre ella y le asestó una puñalada con una tijera.
Dato
- 15 años
- de prisión dijo Velasco que es la pena que le corresponde a Quiróz si lo hallan culpable del intento de femicidio.
Angy terminó en terapia intermedia en el hospital de Roca.
Horas más tarde la Policía detuvo a Jorge Luis Quiróz, la expareja de la víctima y lo imputaron por “homicidio en grado de tentativa doblemente agravado por el vínculo y por haber sido perpetrado contra una mujer en el marco de violencia de género”.
La Justicia también le dictaminó la prisión preventiva.
La madre de Angy señaló que los dos tenían denuncias por los hechos de violencia que vivió la pareja, entre ellas una 3040 (Violencia Familiar), a través de la cual le impusieron una prohibición de acercamiento al acusado.
El abogado de la querella Marcelo Hertzriken Velasco señaló en las próximas semanas vence la prisión preventiva de Quiróz y va a solicitar una renovación de la medida cautelar hasta que llegue el juicio oral.
La audiencia de control de acusación se realizará el mes que viene. Según Velasco al hombre le corresponde una pena de entre 10 y 15 años de prisión.
Zafó de ir a la cárcel
Carolina Bustelo sobrevivió una brutal paliza por parte de quien era su novio Rubén Norry a la salida de un boliche de Roca. Una noche de noviembre de 2017 tras salir del local con Norry comenzaron los golpes camino a la casa del condenado y continuaron en la vivienda.
“Me dijo que me iba a matar y a mi hijo también”, contó la mujer en el juicio.
Tras varios minutos de tormento, logró huir de la casa junto con su hijo.
El hijo del juez Rubén Norry en diciembre pasado fue declarado culpable por los delitos de “lesiones leves agravadas por el vínculo”, “coacción” y “amenazas simples” contra Bustelo y su hijo adolescente.
“No estoy conforme con la Justicia, una vez que estás adentro del sistema te das cuenta de como está todo manoseado”
Carolina Bustelo, víctima de violencia de género
Todo agravado por la relación de pareja y por haber sido perpetradas contra una mujer en el marco de “violencia de género” y en concurso real.
El febrero Norry fue condenado a dos años y 10 meses de cárcel de ejecución condicional y entre los justificativos del fallo se mencionó “la falta de antecedentes penales y su voluntaria internación en una clínica por su problema de adicciones. El abogado de la querella Velasco había solicitado tres años de cumplimiento efectivo.
“Lo que viví fue horrible. Cuando dije que no quería que Norry vaya preso, no quería decir que esté libre, quería que estuviera privado de su libertad en alguna institución psiquiátrica para que no le pase esto a otra chica y otro hijo no tenga que levantar a su mamá del piso como me pasó a mi”, expresó indignada Carolina.
La mujer manifestó que no está conforme con la Justicia. “Una vez que estas adentro te das cuenta de como está todo manoseado”, expresó.
La sentencia de dos años y 10 meses para Norry es inapelable ya que “la pena aplicada es inferior a la mitad de la pena pretendida por la querella”.
Carolina dijo que vive atemorizada de que un día vuelva Norry a atacarla.
“Tengo miedo por mi y por mi hijo que nos venga a buscar. La Justicia me generó miedo más del que tenía antes. Supuestamente el no se puede acercar más ni llamarme”.
La joven cuestionó el argumento de que Norry no tenía antecedentes penales. “Cuando fui a la policía hacer la denuncia 3040 me dijeron que este tipo ya tenía cuatro denuncias de estas. Tiene que haber un registro de las denuncias 3040”, reclamó.
La sentencia de Norry es inapelable ya que “la pena aplicada es inferior a la mitad de la pena pretendida por la querella”. Carolina se siente indefensa e intenta rehacer su vida en Las Grutas.
