A la caza del talento rural: la estrategia de Neuquén para llevar el arte mapuche a todo el país

En octubre, el Gobierno provincial retomará el sistema de compra directa en parajes alejados para garantizar los ingresos de las familias productoras y llevar el arte ancestral a nuevos mercados.

Por Redacción

Artesanías Neuquinas estuvo presente en la expo de La Rural a mediados de agosto. (Gentileza).

Artesanías Neuquinas iniciará en octubre un nuevo ciclo de recolección en comunidades y parajes de la provincia. Los agentes de la empresa estatal comprarán piezas directamente a sus creadores, con el objetivo de renovar la oferta disponible y abrir oportunidades para familias alejadas de los principales mercados. «Cuando uno compra una pieza en Artesanías, es un acto que trasciende la comercialización y está siendo parte de esa cadena», enfatizó el presidente del organismo, Luis María «Titi» Ricciuto. 

El cronograma incluirá recorridas por Aluminé, Ruca Choroi, Las Lajas, Atreuco y Junín de los Andes, entre otros puntos del territorio neuquino. Durante las visitas, el personal se encontrará con artesanas y artesanos, evaluará sus trabajos y concretará la adquisición de las producciones seleccionadas.

La iniciativa fue anunciada por la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, y el presidente de Artesanías Neuquinas. La presentación se realizó durante un reconocimiento a representantes provinciales que participaron de la 54ª Exposición y Feria de Artesanías Tradicionales Argentinas, desarrollada en la Rural de Palermo.

La ruta de creadores en el interior de Neuquén


Según comunicaron fuentes oficiales, la empresa provincial se traslada de manera programada hasta los lugares donde se elaboran las piezas. Así, los productores no necesitan viajar a los centros urbanos para ofrecer sus trabajos y pueden venderlos en sus propias comunidades.

La modalidad adquiere especial importancia en los parajes alejados de los principales circuitos turísticos, donde no existe un flujo permanente de visitantes. Para muchas familias, esa situación limita las posibilidades de comercializar sus creaciones de manera directa y dificulta el acceso a mercados más amplios.

Una vez adquiridas, las piezas se incorporan a la reserva de productos que Artesanías Neuquinas distribuye a través de sus puntos de venta. Cada ciclo permite actualizar la oferta con trabajos procedentes de diferentes lugares de la provincia y acercarlos a compradores neuquinos y de otras regiones del país.

Las recorridas también sirven para mantener el contacto con las familias, conocer la realidad de cada comunidad y acompañar la continuidad de la actividad. En cada producción se expresan saberes, técnicas y formas de trabajar las materias primas que fueron transmitidas entre generaciones y constituyen una parte central del patrimonio cultural de Neuquén.

El nuevo ciclo tendrá una importancia particular después de un año atravesado por condiciones invernales que afectaron a distintos sectores del territorio provincial. Desde el organismo señalaron que la compra directa resulta relevante para los hogares en los que la elaboración y venta de artesanías representa una parte de los ingresos y de la economía de subsistencia.

El programa buscará, de esta manera, alcanzar dos objetivos: renovar la disponibilidad de artículos en los locales de la empresa y ofrecer una salida comercial a quienes viven y producen en lugares con dificultades de acceso al mercado.

El local de Artesanías Neuquinas. (Gentileza).

Premios y reconocimiento para Neuquén en la Rural de Palermo


La identidad cultural neuquina ocupó un lugar destacado durante diez días en la 54ª Exposición y Feria de Artesanías Tradicionales Argentinas y la 138ª Exposición Rural de Palermo. El poncho en peinecillo elaborado por Laura Linares obtuvo el premio La Telera a la mejor pieza de toda la muestra, mientras que la edición rindió homenaje a la tejedora Ofelia Campos, de Las Lajas.

«Nos fue muy bien, como todos los años. Nos trajimos muy lindos reconocimientos y premios, entre ellos la mejor pieza de la Rural», destacó Ricciuto. El titular de la empresa definió la participación como «una ventana a la identidad neuquina» y valoró el interés demostrado por visitantes y coleccionistas, especialmente en los tejidos.

La muestra permitió, además, que artesanas de Huncal dialogaran directamente con el jurado, presentaran sus trabajos y recibieran menciones. Según Ricciuto, esa experiencia no tenía antecedentes en la Rural y otorgó un valor adicional a la participación de las productoras.

La propuesta incluyó ponchos, matrones, fajas y objetos de alpaca, junto con una línea contemporánea que combina la tradición con nuevos usos. Carteras y almohadones confeccionados a partir de matras, caminos y cinchas buscan acercar estas producciones a otros públicos sin perder su vínculo con el territorio.

«Incorporamos otras texturas, como vitrofusión o la combinación del cuero y el tejido. Son nuevos productos, pero que no pierden la identidad de origen y están funcionando muy bien», explicó Ricciuto.

Artesanías Neuquinas lleva más de 50 años conectando las producciones, elaboradas principalmente por integrantes de comunidades mapuches, con distintos mercados. Su esquema no responde solamente a una lógica empresarial: procura garantizar la compra y agilizar la comercialización para sostener el circuito productivo.


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