Cruzó la cordillera de bebé y hoy celebra sus raíces chilenas en Bariloche

La comunidad chilena de Bariloche, la más numerosa de la ciudad, celebra sus Fiestas Patrias con cuecas, empanadas, anticuchos y música. Entre quienes mantienen vivas esas tradiciones está Jorge Marín, que llegó desde Puerto Montt con apenas nueve meses, creció en esta ciudad y hoy sostiene sus raíces a través de la gastronomía, la música y los encuentros con otros compatriotas.

Jorge Marín tiene 52 años y nació en Puerto Montt. Vive en Argentina desde los 9 meses. Foto: Chino Leiva

Cuecas, empanadas, anticuchos, trajes típicos y juegos toman protagonismo en Bariloche. La colectividad chilena, la más numerosa de la ciudad, se dispuso a celebrar sus Fiestas Patrias en las que conmemoran un nuevo aniversario de la Independencia de Chile. Algunos lo harán de la mano de las actividades organizadas por el Círculo Chileno Gabriela Mistral; otros, puertas adentro para mantener vivas las tradiciones que acompañan a sus familias por generaciones. De una u otra manera, en Bariloche nadie se queda afuera de la celebración.

Jorge Marín tiene 52 años, nació en Puerto Montt, pero sus padres cruzaron el paso Cardenal Samoré para radicarse en Argentina cuando tenía apenas 9 meses. “Hablamos de 1974 cuando Chile atravesaba el Golpe de Estado. No tenían trabajo y estaba peligroso. Buscaron un nuevo destino tranquilo donde pudieran vivir en paz”, relató Jorge.

Sus padres eran oriundos de Isla Huar, a 17 kilómetros de Puerto Montt. Se trata de la segunda isla más grande del archipiélago de Calbuco, ubicada en la Región de Los Lagos, al sur de Chile.

Cuando decidieron migrar, el primer destino fue Río Gallegos. Allí, el hombre trabajó en la mina de Río Turbio. Poco después, la pareja optó por Bariloche donde había una gran comunidad chilena. Además, la ciudad les garantizaba la cercanía con su tierra, a donde, algún día, soñaban con poder regresar.

Jorge Marín tiene 52 años y nació en Puerto Montt. Vive en Argentina desde los 9 meses. Foto: Chino Leiva

En la ciudad del Nahuel Huapi, se encontraron con barrios conformados por chilenos, en su gran mayoría, como El Frutillar o La Cumbre. Jorge (padre) consiguió trabajo en una estación de servicio ubicada en la costanera de Bariloche. Año después, levantó su casa en el barrio San Francisco II, al este de la ciudad.

La pareja tuvo otros tres hijos que nacieron en el hospital público Ramón Carrillo. “Mis tres hermanos son barilochenses y los dos más chicos se volvieron a Chile con mis padres en 2000. Si bien los dos países son muy parecidos culturalmente y con tradiciones muy similares, mis padres siempre quisieron regresar a su tierra. Yo, en cambio, nací allá, pero me crié de este lado de la cordillera aunque fui mamando las costumbres”, admitió Jorge.

El dato

15.000
chilenos viven en Bariloche actualmente, según la Dirección de Migraciones.

Tuvo tres hijos barilochenses. Años atrás, Iván, el mayor, debió transitar un trasplante de corazón en el hospital Garrahan. “El Estado nos acompañó en todo. A la Argentina le debo todo. Me considero más argentino que chileno”, recalcó emocionado.

Jorge trabaja en construcción en seco, pero reconoce que su cable a tierra es su radio Lati2 FM 94.3. “Tengo un programa llamado Cumbias Rancheras que se emite los sábados y especial para los hermanos chilenos. Una forma de honrar la patria y hacer sonar las cumbias rancheras de Chile”, mencionó.

Jorge Marín tiene 52 años y nació en Puerto Montt. Vive en Argentina desde los 9 meses. Foto: Chino Leiva

Entre las costumbres de su país, mantiene algunos platos gastronómicos como los “porotos con rienda” (con fideos) y “la guatita picante” (mondongo con cilantro y perejil).

Años atrás, conoció y se puso en pareja con Liliana Gómez, argentina, hija de un chileno radicado en Bariloche que baila la cueca, la danza tradicional. “Con ella suelo asistir al Círculo Gabriela Mistral y lo cierto es que de grande, empecé a festejar el 18. Estas fiestas son para compartir estas costumbres: las empanadas con masa casera, la carne cortada a cuchillo, algún ají que se trae de Chile, baile, guitarreadas”, reconoció.

Al menos dos veces por año, cruza la frontera para visitar a sus padres y recorrer su ciudad natal. Cuando se le consultó qué le gusta de su país, no dudó: “Valoro mucho el respeto por los mayores. No me gusta el machismo”.

Jorge Marín tiene 52 años y nació en Puerto Montt. Vive en Argentina desde los 9 meses. Foto: Chino Leiva

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