Cuatro intentos de femicidio en Neuquén: «La vida de las mujeres no puede depender de que alguien las rescate»
Desde el Observatorio Mumalá Neuquén advierten sobre la baja en las denuncias, las barreras para acceder a la Justicia en el interior y exigen recursos del Estado para una prevención e intervención integral.
Se registraron cuatro intentos de femicidio en la provincia de Neuquén en lo que va de 2026, según el relevamiento del Observatorio Mumalá. Los ataques ocurrieron en la capital neuquina, Villa Pehuenia, Las Coloradas y Aluminé. En todos los casos, familiares o vecinos auxiliaron a las víctimas. «La vida de las mujeres no puede depender de que alguien las rescate, de la suerte, de un milagro ni de un tercero, sino de políticas públicas que prevengan la violencia y las acompañen», enfatizó la referente de la organización Gladys Aballay.
Aballay señaló que tres de los cuatro hechos sucedieron en el interior provincial, donde existen mayores dificultades para acceder a la Justicia y a los organismos de asistencia. También indicó que el registro nacional de Mumalá contabilizó, hasta el 30 de julio, 153 femicidios y 550 intentos de femicidio en el país. El último caso neuquino todavía no formaba parte de ese informe debido a la fecha.
Advierten sobre una caída de las denuncias en Neuquén: «No significa menos violencia»
Según el relevamiento, el primer hecho ocurrió el 19 de enero en Neuquén capital. Su hijo intervino para defenderla y mató al agresor. El segundo caso se registró el 5 de abril en Villa Pehuenia, cuando un hombre intentó incendiar una vivienda con la víctima en su interior: los vecinos lograron rescatarla.
El 29 de mayo, en Las Coloradas, el hijo de otra mujer frenó el ataque. El cuarto episodio se registró el 21 de agosto en Aluminé y tuvo como víctima a Noemí Matamala.
La referente explicó que el Observatorio elabora sus informes a partir de casos publicados por los medios de comunicación. Por ese motivo, aclaró que la organización no siempre puede conocer si existían denuncias previas ni cuál fue el curso posterior de cada expediente judicial.
De todas maneras, Aballay expresó su preocupación por la caída del porcentaje de víctimas que denuncian las situaciones de violencia. Según los relevamientos de Mumalá, esa proporción descendió del 19% al 8% entre el año pasado y 2026. A su criterio, los discursos que niegan la violencia de género desalientan la búsqueda de ayuda.
Afirmó que las dificultades se profundizan fuera de las principales ciudades. Según describió, en varias localidades hay menos campañas de prevención y los organismos no cuentan con recursos suficientes. «A medida que una mujer se aleja de la ciudad, tiene menos posibilidades de acceder a la Justicia», advirtió.
La referente cuestionó además la eficacia de las medidas cautelares cuando se aplican sin una respuesta conjunta. Explicó que el botón antipánico o la custodia policial no resultan suficientes si la víctima carece de asistencia psicológica y económica. Para Aballay, debe existir coordinación entre la Justicia, los organismos provinciales y las áreas responsables de garantizar esa ayuda.
«Cuando no hay un acompañamiento integral de los diferentes organismos del Estado y de la Justicia, la medida cautelar no funciona», sostuvo. Según planteó, la falta de respaldo puede dificultar que una mujer salga del contexto de violencia y aumentar el riesgo de que el agresor incumpla una restricción.
Mumalá reclama la declaración de la Emergencia Nacional en Violencia de Género. Aballay consideró que esa medida permitiría asignar presupuesto a los gobiernos locales, reforzar las campañas preventivas y garantizar recursos económicos, materiales y humanos en los dispositivos de atención.
La referente sostuvo que los recursos provinciales no alcanzan para responder a la demanda y cuestionó los recortes nacionales en las áreas de prevención, contención y asistencia. «La Justicia y los organismos de los gobiernos locales tienen que llegar antes», enfatizó.
Aballay remarcó que la ausencia de femicidios consumados no reduce la gravedad de los ataques. «Hubo una intención de matar y esas mujeres están vivas porque un tercero las ayudó», recalcó.
Comentarios