De Bariloche a Oaxaca: el viaje de un muralista que se convirtió en una escuela de arte
René Vargas Ojeda viajó a México para aprender la milenaria técnica de pintura al fresco y terminó extendiendo su estadía durante 30 meses. Entre murales, cerámica y culturas originarias, el artista barilochense incorporó nuevas técnicas y una mirada sobre el arte que ahora sueña con llevar de regreso a la Patagonia.
Dos años y medio atrás, el muralista de Bariloche, René Vargas Ojeda, viajó a México con la intención de capacitarse en la técnica hispánica “pintura al fresco”, con el muralista Jesús González Gutiérrez que suele recibir en su casa a alumnos de diversas partes del mundo.
Sucede que México tiene una tradición milenaria en pintura mural al fresco, una técnica en la que se aplican pigmentos diluidos en agua sobre una capa de mortero de cal húmeda. El taller se extendió por 15 días, pero René decidió quedarse en busca de nuevos aprendizajes, experiencias y encargos de murales y cuadros. Ya lleva unos 30 meses en Oaxaca, en el centro del país.
“Esta técnica todavía aparece en murales de la cultura prehispánica. Es muy común en Europa, de hecho la Capilla Sixtina está pintada al fresco. Uno de los mejores lugares para aprenderla es en México por la tradición”, señaló a diario RIO NEGRO.

En un primer momento, René tenía previsto permanecer solo un mes en ese país, pero el viaje se fue extendiendo. “Tuve la inquietud de quedarme para aprender más técnicas. Oaxaca es una capital cultural importante. No solo desde los murales, también la gráfica, con el grabado”, comentó René que, unos meses atrás, incursionó también en la cerámica de barro cocido.
Si bien viajó con los recursos económicos justos para que el viaje no se extendiera más de un mes y medio, descubrió los voluntariados en los que le ofrecen comida y alojamiento a cambio de murales. Incluso, consiguió un trabajo en la feria de Chiapas donde armaba y desarmaba puestos. “Fue una buena forma de conocer el pueblo y así se fueron dando otros trabajos ya pagos. En Mazunte, un pequeño pueblo sobre la costa del Pacífico, pinté en un bar. De a poco, fueron saliendo otros encargos de cuadros y murales”, valoró René, de 37 años, que no lleva la cuenta respecto de la cantidad de murales que llevan su sello en México.
Hoy mientras avanza con sus primeras piezas de barro, participa de la elaboración de un horno para una comunidad en medio de una sierra de Oaxaca para que puedan trabajar el oficio de la cerámica y de esta forma, convertirse en “el motor de la economía popular a futuro”. “Hay mucha identificación con raíces zapotecas. A través de esas culturas originarias se fueron desarrollando distintas formas de arte. Esa cultura abarca la comida, los paisajes, es muy amplio”, definió.
Advirtió que el encargo de un mural, le representa adentrarse aun más en la cultura local. “Tenía esa experiencia, pero se reforzó al llegar acá. Hay que hacer a un lado las ideas preconcebidas y, sacar fotos, preguntar, hablar con los vecinos para conocer qué les resultaría agradable tener como imagen porque ellos serán quienes convivan con ella. Son quienes deben identificarse”, puntualizó.
En este sentido, se refirió a la cultura mixteca en la parte occidental de Oaxaca. El término mixteco significa «lugar de la gente de las nubes». “En ese lugar hay mucha iconografía que traté de investigar. En un jardín de infantes, pinté un mural que alude al relato mitológico del conejo en la luna, con la ayuda de los mismos niños”, comentó.
Esa leyenda cuenta que el gran dios Quetzalcóatl decidió visitar la tierra para observar de cerca el mundo que ayudó a crear. Pero adoptó la forma de un hombre común y pasar inadvertido por otros hombres. “Cuando bajó de los cielos se encontró con un conejo que le ofreció alimento. Como agradecimiento, estampó su figura en la luna. Al representar esa leyenda en el jardín, hablamos con los chicos de esa cuestión que tiene que ver con la identidad”, rememoró.
Asimismo, en Santa María Atzompa René participó de un encuentro de murales donde se puso el foco en la cultura alfarera que caracteriza a ese pueblo.
Al consultarle si México valora de otra manera el arte, advirtió que “tampoco es tan sencillo proponer algo nuevo. Los murales permiten transformar los espacios para volverlos más agradables, pero muchas veces hay resistencia acá y allá (en Argentina)”.
No sabe cuándo, pero René sueña con regresar a Bariloche y replicar sus nuevos conocimientos y su experiencia artística en el Hemisferio Norte en la Patagonia. “Imagino una movida gráfica en Bariloche, crear una iconografía que hable de la historia local. La técnica del grabado es fuerte en México. De hecho, muchos de esos talleres nacieron a partir de un levantamiento social de los docentes en 2006, con un espíritu de lucha y resistencia. Después de 20 años, esa tradición sigue latiendo”, manifestó.
Hasta su viaje, René dictaba clases de comunicación en escuelas de Bariloche, trabajó en el rubro de la construcción y desde siempre, estuvo enfocado en la pintura, a través de cuadros y murales. En relación a estos últimos, valoró la diferencia en la modalidad de trabajo en ambos países en cuanto a las temáticas y los colores.
“En México hay todo tipo de mitologías, es fuerte la cultura de los muertos. En el pueblo donde vivo ahora, por ejemplo, hay muchas familias dedicadas a la producción de mezcal. Y se es uno de los temas fuertes ya que es parte de la identidad”, resumió. Respecto a los colores, también encontró diferencias notables. En México, prevalecen los colores brillantes que “pueden estar vinculados con el clima, mayormente cálido”; en Bariloche, en cambio, «gran parte del año es complejo para pintar murales y en invierno, se pintan cuadros de un modo más interno”.
René valoró “el fomento del arte a nivel institucional que permite el funcionamiento de instituciones importantes como el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca” y el Centro de Artes de San Agustín, ambos forman parte del legado del artista Francisco Toledo”. “En esas instituciones vamos distintos artistas a presenciar eventos y a capacitarnos de manera totalmente gratuita, por maestros reconocidos internacionalmente”, concluyó.
Comentarios