Diálogo de saberes: cómo la medicina mapuche empieza a integrarse en el sistema de salud público rionegrino

A través de una prueba piloto iniciada en cuatro centros de salud de Bariloche y El Bolsón, el Ministerio de Salud de Río Negro promueve el intercambio entre la medicina convencional y la ancestral. La iniciativa incluye talleres, capacitación a agentes sanitarios y charlas con referentes comunitarias para construir un enfoque integral de la salud.

El programa de salud intercultural comenzó con una prueba piloto en cuatro centros de salud. Foto: gentileza

El Ministerio de Salud de Río Negro avanza en el área de salud intecultural y cuatro centros de salud de Bariloche fueron elegidos para la prueba piloto que inició meses atrás. Hasta ahora, se desarrollaron talleres de plantas medicinales, encuentros de mujeres, con facilitadores mapuches e intercambios de semillas, junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), entre otros.

En el último encuentro, la machi Betiana Colhuan (encargada de curar enfermedades físicas y espirituales mediante el uso de plantas medicinales y rituales), junto a su madre, María Nahuel, brindó una charla sobre la medicina mapuche para los agentes sanitarios.

«En el 2025, el Ministerio de Salud propuso incorporar un enfoque intercultural en atención primaria con una prueba piloto. La idea fue visibilizar, promover diálogos participativos, intercambios de saberes entre la medicina convencional y la ancestral«, puntualizó Vanesa Cayumán, referente de Salud Intercultural en Río Negro que cuenta con formación en Ciencias Antropológicas. Es empleada administrativo del Departamento de Actividades Programadas del Área (DAPA) y se reconoce como integrante del pueblo mapuche.

La prueba piloto comenzó en los centros de salud Madre Teresa, en el kilómetro 23, Villa Llanquín, 34 Hectáreas y la Rinconada Nahuelpan, en El Bolsón. «Empezamos con agentes sanitarios y personal administrativo de esos centros y armamos un área de trabajo de salud intercultural«, comentó. Una vez al mes, se reúnen en el hospital Ramón Carrillo para delinear propuestas que generen diálogos participativos.

Acotó que como el programa es reciente en los centros de salud, se fueron sumando a talleres de plantas medicinales y elaboración de cremas y ungüentos, por ejemplo. «Se hacen diferentes abordajes de la salud, como los dolores musculares, las quemaduras, las hemorroides», mencionó Cayumán.

Advirtió que aun no llegaron a la instancia de implementar la medicina mapuche y aclaró que aún están en proceso de «construcción y fortalecimiento de los vínculos. Lo que hacemos es sensibilizar en torno a la medicina mapuche y el rol de la machi en la comunidad. Vamos haciendo un intercambio«.

En el caso de la disertación, por ejemplo, la machi Colhuan se refirió a su experiencia en el abordaje de la hipertensión o diabetes con diferentes plantas. También valoró los avances en el sistema público de salud con el parto respetado y la restitución de la placenta a las familias mapuches.

El programa de salud intercultural comenzó con una prueba piloto en cuatro centros de salud. Foto: gentileza

«La machi atiende en el centro de salud de San Martín de los Andes, pero en Bariloche estamos lejos de tener esa atención. Estamos en una primera instancia. El antecedente más cercano es el hospital de Ruca Choroi (a unos 13 kilómetros de la localidad de Aluminé, en Neuquén)», dijo Cayumán. Lo calificó como «un proceso largo aunque no descartamos que, en algún momento, ocurra».

Destacó que el objetivo no es imponer ningún sistema: «Siempre han sido medicinas separadas, cada una con su propio sistema. Lo que hacemos es generar esos puentes para que haya intercambio y confluyan«.

Insistió en que no solo las comunidades mapuches acuden a la medicina ancestral y planteó que está muy instalada aunque invisibilizada. Por eso, el objetivo es articular. «La espiritualidad no está alejada de la salud. Es muy fuerte para la cosmovisión mapuche. La salud física y mental se abordan de forma más física. La medicina convencional no aborda las emociones. Por eso, puede haber un buen aporte entre ambas medicinas», definió.

Tras esta primera experiencia, desde el área de Salud Intercultural ampliaron la convocatoria para otros agentes de salud, enfermeros, médicos que estén interesados. La coordinadora de Agentes Sanitarios de Bariloche, Susana Mardones, destacó «la posibilidad de juntarnos y trabajar con otras miradas, teniendo en cuenta que muchos usuarios y trabajadores del sistema pertenecen a las comunidades. Es momento de volver a dar valor a estos conocimientos milenarios que pasan de generación en generación y acompañarnos mutuamente desde el respeto y sin prejuicios«.


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