Eliminar intermediarios y abaratar costos: la propuesta de productores de Conesa que buscan extenderse

La primera entrega será el próximo jueves en el barrio Guido. El programa reúne a unos 20 productores y proyecta distribuir entre 3.000 y 4.000 kilos de alimentos. Además, avanza un plan para recuperar una cámara de frío provincial que permitiría reducir pérdidas y bajar costos.

Cosecha de morrones en Conesa para la venta regional. Foto: gentileza

La Cámara Agraria de General Conesa y la Junta Vecinal del barrio Guido de Viedma pusieron en marcha un nuevo sistema de venta directa de alimentos que conectará a productores y consumidores sin intermediarios.

La iniciativa busca ofrecer productos a precios más accesibles para las familias y, al mismo tiempo, generar nuevos canales de comercialización para pequeños y medianos productores.

¿Cómo comprar?


La primera entrega está prevista para el jueves 23 de julio en la sede de la junta vecinal, con encargos habilitados a través de WhatsApp donde los vecinos pueden elegir entre las opciones de combos disponibles de frutas, verduras y otros alimentos producidos en Conesa.

A partir de ello, los productores arman los bolsones que luego se retiran en la sede, de acuerdo a lo explicado por Jonathan Belmar, presidente de la Junta Vecinal del barrio Guido.

En este sentido, Belmar destacó que si bien el proyecto inicialmente se desarrolló con el fin de abastecer a las 588 familias del barrio, el mismo se encuentra abierto a cualquier vecino que quiera adquirir productos frescos a precios accesibles.

Producción de invernadero bajo cubierta de la Cámara Agraria de Conesa. Foto: gentileza

En esta etapa inicial participarán entre 15 y 20 productores, y se espera un volumen de tres a cuatro mil kilos, con posibilidad de incrementarlo ante el interés de otras instituciones.

«Nos contactaron otras juntas vecinales como el Santa Clara, 1016 Viviendas, y centros de jubilados con quienes ya programamos reuniones y esperamos replicar el proyecto. Si la demanda acompaña, el objetivo es realizar entregas semanales», manifestó el presidente de la Cámara Agraria de Conesa, Daniel Vázquez.

Pequeños productores y grandes redes de cosecha regional


La Cámara Agraria de General Conesa tiene cerca de 100 asociados, en su mayoría familias productoras que trabajan la tierra desde hace generaciones y se dedican a la cosecha de frutas de pepita como peras y manzanas o frutas de carozo como duraznos y damascos.

Además, los espacios que van desde media a tres hectáreas se utilizan para plantaciones de verduras, hortalizas y producción de miel, huevos e incluso vino.

En concordancia, el presidente de la Cámara Agraria destaco la posibilidad de ampliar el catálogo de productos de acuerdo a la demanda de los combos, entre los cuales se incluyen también frutos secos, y alimentos provenientes de cooperativas del norte del país, como yerba orgánica y arroz.

Tomates agroecológicos, producción local de Río Negro. Foto: Marcelo Ochoa

«Tenemos convenios de comercialización con San Antonio desde hace casi dos años. También hacemos ferias durante la temporada alta en Las Grutas y abastecemos al centro de jubilados de Sierra Grande», señalo Vázquez.

En este sentido, el presidente de la Cámara señaló la importancia de crear espacios de comercialización en Viedma, y de extenderse en Río Negro, donde ya se encuentra trabajando junto a cooperativas de la Línea Sur.

Cuando la producción no encuentra mercado


Dentro de los principales problemas que motivaron la iniciativa es la dificultad que enfrentan muchos productores para vender su mercadería a tiempo, derivado de la falta de cámaras de frío que permitan conservar las cosechas y la competencia con fruta importada que afecta la rentabilidad de las producciones regionales.

Pequeños y medianos productores de la Cámara Agraria de Conesa. Foto: gentileza

«Ha habido ocasiones donde, por falta de puentes de comercialización y conserva se perdieron muchas cosechas. Tuvimos un productor al que se le maduraron 300 cajones de duraznos. Para nuestra escala de producción es demasiado», explicó Vázquez.


«Recuperar la cámara de frío es esencial para abaratar costos y reducir perdidas»


Actualmente, la Cámara Agraria trabaja junto al Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro para volver a poner en funcionamiento la cámara de frío provincial que permanece fuera de servicio desde hace seis años.

El proyecto no solo permitiría almacenar frutas, verduras y hortalizas que hoy deben comercializarse inmediatamente después de la cosecha, sino también reducir costos.

«Muchos productores deben trasladar su mercadería hasta Río Colorado para refrigerarla, lo que implica sumar costos de transporte, almacenamiento y administración que terminan impactando en el precio final«, explico Vázquez.

En este sentido, la reparación de la cámara permitiría conservar productos sensibles como duraznos, pelones y distintas hortalizas, que hoy ni siquiera pueden conservarse en las instalaciones aledañas.

Cada cámara equivale a

9
camiones refrigerantes

«De las cuatro cámaras, tres ya están casi óptimas para su uso. Falta modernizarlas, pero las estructuras edilicias están en condiciones» , señalo Vázquez. Quien además manifestó la importancia de recuperar la estructura local para ampliar la escala de comercialización, reducir el desperdicio de alimentos y favorecer el mercado regional.


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