En Bariloche, miles de fieles llevaron sus intenciones a la Virgen de las Nieves

La peregrinación, organizada por el Obispado de Bariloche, reunió fieles que caminaron desde tres puntos distintos de la ciudad para llegar a la Gruta de la Virgen de las Nieves.

Por Lorena Bermejo

Peregrinación hacia la Virgen de las Nieves en Bariloche. Foto: Marcelo Martínez.

Como cada año, la peregrinación a la Virgen de las Nieves fue multitudinaria: miles de barilochenses llegaron desde distintos puntos de la ciudad hasta la gruta donde la imagen de la Virgen se alza entre las piedras, en la cima de una gran escalera. Se trata de una de las mayores manifestaciones de fé en la región.

La tradicional peregrinación se realiza habitualmente el primer domingo de noviembre. Pero este año, de manera excepcional, se adelantó para este domingo debido a las elecciones convencionales en Bariloche.

Cerca de las doce del mediodía, horario en que estaba prevista la misa central, las columnas de fieles seguían llegando tanto desde la avenida de los Pioneros, como desde la Ruta Provincial 82. «Agradecemos a la Virgen por este día de sol», mencionó el obispo Juan Carlos Ares, en la apertura de su discurso. El mismo comentario rebotaba entre los vecinos que se acercaron a la misa, después de casi un mes de lluvias sostenidas en toda la región.

Con entusiasmo en la llegada a la plaza junto a la Gruta de la Virgen, el calor y el agotamiento atravesaba a todos los presentes. La temperatura llegó a los 17° y el cielo se mantuvo despejado durante toda la peregrinación, lo que también fue motivo de celebración después de semanas de intensas lluvias. Entre el público, jóvenes y adultos se ubicaban en la plaza donde se reunieron las tres columnas que caminaron hacia la Virgen. Algunos llegaban también en bicicleta.

Peregrinación hacia la Virgen de las Nieves en Bariloche. Foto: Marcelo Martínez.

«Salimos a las nueve de la mañana desde el kilómetro 15.500», señalaron los fieles de la capilla Nuestra Señora de Lourdes, ubidaca en el barrio Don Orione, al oeste de la ciudad. A la misma hora, Élida, quien asiste cada año a la peregrinación, salía desde el barrio El Frutillar, junto a integrantes de la parroquia San Cayetano.

También se acercaron familias desde El Bolsón y Pilcaniyeu. «Venimos desde todos los rincones de la diócesis de San Carlos de Bariloche, para caminar como una sola familia, unidos como iglesia peregrina», señalaron desde el Obispado en la previa a la misa central, que comenzó cerca de las 12.30. La institución, encargada de la organización del evento, llevó adelante una colecta -a la que se podía aportar a través de un alias-, para afrontar los gastos de planificación de la peregrinación.

La peregrinación convocó a creyentes de distintas parroquias y grupos religiosos, entre ellos, Medalla Milagrosas, Parroquia Santo Cristo, Inmaculada Concepción, Hogar de Cristo y el Movimiento Exploradoril Salesiano.

En todo momento, la fila para acceder a la imagen de la Virgen se mantuvo colmada de gente. Apoyada sobre la escalera, casi al final de su larga espera, Marta cuenta que se sumó a la caminata desde el kilómetro 4. Hace una hora y veinte minutos que está en la fila, esperando su turno para encender una vela por su padre. Si bien participa todos los años, esta ocasión trae intenciones especiales: «vine por mi papá, que está pasando un mal momento».

Peregrinación hacia la Virgen de las Nieves en Bariloche. Foto: Marcelo Martínez.

Junto a la imagen de la Virgen, tallada sobre la piedra hace más de 80 años, las personas encendieron velas blancas, dejaron flores y oraciones. Cada uno se moviliza hasta allí con una historia distinta. Yanina hace la fila junto a su familia: «hicimos una promesa por una operación. Si salía todo bien veníamos, y acá estamos», señaló la mujer, de unos cuarenta años, que salió cerca de las 9.30 de la mañana, desde el kilómetro 1 de la avenida de los Pioneros.

Sobre la orilla del arroyo Gutiérrez, varias personas se juntaban a tomar mates y probar las ofertas de los puestos, que vendían desde hamburguesas y pizzas hasta budines, licuados y otros dulces. Si bien la mayoría no hacía alusión a un grupo particular, algunos puestos pertenecían a distintos grupos scout, como Anay-Tue o el grupo scout de la parroquia Nuestra Señora de las Nieves. Desde allí partió Clara, que vino con sus compañeros de la Iglesia, y quien también participa cada año del evento.

Una misa concurrida


Bajo el gazebo que hacía de altar, el obispo Juan Carlos Ares ofició la misa en honor a la Virgen de las Nieves, homenajeada con distintas esculturas e imágenes que fueron dejando las congregaciones. Al momento de la misa central, en la plaza escuchaban cientos de creyentes. La parroquia de Virgen Misionera se ubicó en el centro de la escena, junto al altar.

Esta vez, el lema fue “Con María unidos, caminamos esperando al Papa León”, a dos semanas de la llegada de la máxima autoridad eclesiástica a la Argentina. El Obispo leyó la última declaración pública del Papa, y remarcó «que nadie se quede atrás en el camino» hacia la paz.

«El Papa está estableciendo diálogos para la paz mundial», señaló el monseñor Ares, tras mencionar la escalada bélica en Rusia y Ucrania.

Tras la concretar misa, el Obispo llamó a homenajear una vez más a la Virgen: «Viva la Virgen», señaló la máxima autoridad religiosa de Bariloche y los peregrinos respondieron al unísono, dando fin al ritual central del día.


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