Las castraciones gratuitas, clave para detectar la circulación de una bacteria en perros de Bariloche
Un estudio epidemiológico detectó la circulación de una bacteria en la ciudad que causa brucelosis en perros, otros cánidos y, en raras ocasiones, en humanos. El trabajo fue encabezado por la Dirección de Sanidad Animal de Bariloche, junto a la Unidad Regional de Epidemiología y Salud Ambiental (Uresa) Andina Norte y el Instituto Pasteur.
La Dirección de Sanidad Animal presentó el primer estudio epidemiológico municipal sobre una enfermedad zoonótica. La investigación permitió confirmar la circulación de la bacteria Brucella canis en la población canina de Bariloche. Con este resultado, posiciona al Servicio Municipal de Castraciones Gratuitas como una herramienta estratégica no sólo para el control poblacional de perros y gatos sino también para la vigilancia epidemiológica y la producción de conocimiento científico aplicado a la salud pública.
El estudio fue desarrollado de manera conjunta entre la Dirección General de Sanidad Animal, Unidad Regional de Epidemiología y Salud Ambiental (Uresa) Andina Norte y el Instituto Pasteur de Buenos Aires.
Para la investigación se analizaron muestras de sangre de 198 perros intervenidos quirúrgicamente entre septiembre de 2025 y abril de 2026. «Aprovechando cada procedimiento de castración, el equipo veterinario incorporó una instancia de investigación que permitió obtener, por primera vez, información epidemiológica propia sobre una zoonosis presente en la ciudad», resumió Pablo Roque, titular de la Dirección de Sanidad Animal.
Esta bacteria puede afectar a los perros y transmitirse a las personas. En la mayoría de los casos, no presenta síntomas en los animales, por eso la vigilancia es clave para la salud pública.
Los resultados confirmaron «una seroprevalencia del 3,44% para Brucella canis» y evidenciaron que «los perros provenientes de la vía pública presentan un riesgo significativamente mayor de infección que aquellos que tienen dueño».

¿Cómo fue el procedimiento? El perro llega al Servicio Municipal de Castraciones. Durante la cirugía se obtiene una muestra de sangre que se envía al laboratorio para su análisis. Se realizan las pruebas serológicas y los datos se analizan para conocer la situación local. Con esta información se pueden impulsar políticas públicas y acciones sanitarias.
En este sentido, Roque consideró que el principal aporte del trabajo «trasciende el dato epidemiológico»: «La investigación demuestra que un programa municipal puede transformarse en una plataforma permanente de producción científica, capaz de generar evidencia local para orientar políticas públicas, fortalecer la vigilancia epidemiológica y dejar de depender exclusivamente de estudios realizados en otras provincias o países».
El estudio marca un antes y un después para la salud pública veterinaria de Bariloche. «Por primera vez, contamos con información epidemiológica producida por el municipio para planificar políticas sanitarias con evidencia local. Conocer qué enfermedades circulan en nuestro territorio nos permite anticiparnos a los problemas y tomar mejores decisiones para proteger la salud de toda la comunidad”, puntualizó el veterinario.
Sucede que durante muchos años, se entendió que un servicio de Sanidad Animal debía limitarse a realizar castraciones. Con este trabajo, los especialistas demuestran que «cada cirugía también puede convertirse en una oportunidad para investigar, generar conocimiento y fortalecer la vigilancia epidemiológica. Esa es la transformación que estamos impulsando: convertir un servicio público en una herramienta de ciencia aplicada al servicio de los vecinos”.
La médica veterinaria Catalina Lauroua fue la responsable de la planificación científica de este estudio. Pero también se sumó el personal administrativo de la Dirección de Sanidad Animal y los auxiliares veterinarios que todos los días realizan miles de castraciones, vacunaciones y desparasitaciones.
Desde Sanidad Animal adelantaron que este estudio es el primero de otros destinados a fortalecer la vigilancia epidemiológica de enfermedades zoonóticas en Bariloche. «El objetivo es consolidar un sistema permanente de producción de evidencia científica municipal que permita anticipar riesgos sanitarios, mejorar la planificación de las políticas públicas y seguir posicionando a Bariloche como una ciudad de referencia nacional en salud animal y el enfoque de Una Salud», anticipó Roque.
El funcionario destacó que este trabajo «demuestra que los municipios pueden ser protagonistas en la producción de conocimiento científico cuando existe decisión política, articulación con instituciones de referencia y un equipo técnico comprometido con transformar la gestión pública a través de la evidencia»», dijo».
Planificar políticas sanitarias en base a información de otras regiones
La brucelosis canina es una zoonosis de distribución mundial. Sin embargo, la ausencia de información epidemiológica local dificulta la implementación de políticas sanitarias orientadas a la prevención y control de esta infección. En este contexto, los servicios públicos de esterilización quirúrgica representan «una oportunidad para llevar adelante actividades de investigación epidemiológica dentro de las acciones rutinarias de sanidad animal».
Uno de los principales desafíos para el control de esta enfermedad radica en que «un elevado porcentaje de los perros infectados permanece clínicamente asintomático o presenta manifestaciones inespecíficas durante largos períodos«. Esta condición favorece la circulación silenciosa del agente dentro de las poblaciones caninas, dificultando su detección mediante vigilancia pasiva basada únicamente en la aparición de signos clínicos. «Diversos estudios realizados en Argentina y otros países han demostrado que perros aparentemente sanos pueden actuar como reservorios y fuentes de infección, resaltando la necesidad de implementar programas de vigilancia activa sustentados en herramientas diagnósticas específicas», detalla el estudio.
En Argentina, la información epidemiológica disponible sobre esta bacteria se concentra principalmente en grandes centros urbanos o en criaderos comerciales y refugios. «Los gobiernos municipales son los responsables de las acciones de control poblacional, manejo de animales urbanos y prevención de zoonosis, pero frecuentemente deben planificar sus intervenciones utilizando información generada en contextos geográficos diferentes», especifica.
En las últimas décadas, el paradigma de Una Salud (One Health) ha puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica mediante estrategias que integran la salud animal, la salud humana y el ambiente. Sin embargo, en numerosos municipios latinoamericanos la producción sistemática de información epidemiológica continúa siendo limitada. Esto lleva a planificar políticas sanitarias utilizando información proveniente de otras regiones o estudios desarrollados bajo condiciones epidemiológicas diferentes.
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