Más de 200 mujeres y disidencias en Aluminé por el Primer Encuentro Provincial: cuál será la próxima sede
Bajo la consigna “Territorios en resistencia, soberanía en cada paso”, la ciudad cordillerana vivió el primer Encuentro Provincial de Mujeres y Disidencias de Neuquén, con talleres y una marcha multicolor.
Una marcha multicolor recorrió las calles onduladas de Aluminé. Bajo la consigna “Territorios en resistencia, soberanía en cada paso”, el Primer Encuentro de Mujeres y Disidencias de Neuquén colmó la ciudad cordillerana este 10, 11 y 12 de abril. Promete ser el inicio de una tradición y ya se definió la sede para la edición 2027: San Patricio del Chañar. “Se ofrecieron a tomar la posta para el del año que viene”, remarcó la integrante de la Comisión Organizadora, Flavia Rebolledo.
La médica activista y voluntaria de la Campaña por la Emergencia en Violencia contra las Mujeres aseguró que el primer encuentro “superó las expectativas”. Más de 200 mujeres y disidencias se acercaron para participar de este hito a nivel provincial. Viajaron desde Centenario, Villa La Angostura, San Martín de los Andes, El Chañar y Neuquén capital.
Crónica del primer Encuentro de Mujeres y Disidencias de Neuquén
“El pueblo ya el día viernes empezó a sentir la presencia del Encuentro, porque para una localidad de cordillera como la nuestra, que de pronto viniera toda una marea de este movimiento de encuentreras, se notó”, comentó. La gran mayoría se instaló en el Salón de Actividades Físicas (SAF) y un grupo más reducido se alojó en centros turísticos que ofrecían descuentos por participar del evento.
El sábado llegó el día tan esperado con los talleres y la gran marcha. La apertura fue temprano en el CPEM 14 de Aluminé. “La bienvenida tuvo como figura central a Rosalía Barra Puel, referenta mapuche de la comunidad Puel de Villa Pehuenia, destacada por haber sido una de las primeras mujeres lonko”, relató Flavia.

Valoró también la participación de “Susana Vega, integrante de la Comisión Organizadora y militante con una larga historia de luchas: presa política durante la dictadura, exiliada y, luego, reencontrada con este territorio al que hoy reconoce como su hogar”. “Ambas encarnaron, para la organización, el cruce entre memoria, territorio, soberanía y organización popular que se buscó imprimirle al Encuentro”, agregó la referente.
Después llegó un momento de charla, escucha activa y reflexión sobre los temas que preocupan a las mujeres y disidencias. “Apareció, como muy fuerte, el tema del trabajo, sobre todo por la inestabilidad laboral de estos tiempos”, comenzó a enumerar Rebolledo. Salud, ambiente y territorio, la mujer y la organización social, los cuerpos y las subjetividades, fueron otros de los ejes que analizaron. Indicó que gran parte del debate estuvo marcado por el escenario nacional de “precarización y miedos frente al contexto económico».
Claro que también se abordaron las demandas que faltan saldar en la agenda feminista. “La violencia de género, lamentablemente, sigue siendo una problemática muy presente. La semana pasada, el día ocho, tuvimos un intento de femicidio en Villa Pehuenia”, señaló. Hicieron un “recursero” para dar asistencia a situaciones de violencia. “Es una acción concreta, para eso sirven los Encuentros. De acá salió un listado de números de teléfono de toda la provincia”, remarcó Flavia.
Luego de los talleres, lo que la activista consideró “el corazón del Encuentro”, siguió la gran movilización. Partió de la plaza, continuó por las calles en bajada hacia las instituciones clave de la localidad como el hospital, las oficinas de Bosques y Manejo del Fuego, la comisaría y la Biblioteca Popular. La parte más emotiva llegó cuando arribaron al río Aluminé.
De repente, ya no se escuchaban los cánticos feministas. “Las mujeres mapuches hicieron su ceremonia, mostraron esa conexión con el agua, este elemento tan vital en el planeta. La marcha las esperó. Ellas mismas dijeron que cuando miraron para atrás y vieron a toda la marcha en silencio, con tanto respeto, observando ese ritual, las mismas lamien decían que fue el momento más conmovedor”, comentó.
Los vecinos y comerciantes de la ciudad, las personas que llegaron desde los distintos puntos de la región y, hasta el clima, acompañaron al evento. “El río Aluminé, que hasta hace un tiempo atrás venía chocolate por la lluvia, ese día estaba transparente, estaba hermoso”, enfatizó y remarcó: “Fue una marcha multicolor y muy respetuosa. Nadie tiró un papelito en la calle, nadie rompió nada”.
Luego de regresar a la plaza, la jornada cerró con una grilla artística con música, teatro y propuestas para las infancias. Artistas como Noe Pucci y grupos locales se autoconvocaron para participar. También hubo un taller de cerámica para niñas y niños, coordinado por una profesora de Villa Pehuenia. “Las infancias también tuvieron su espacio, hubo para todos los gustos”, destacó.
El domingo fue el turno de la despedida, con un desayuno comunitario con tortas fritas y una olla popular con guiso caliente. Allí, las mujeres de San Patricio del Chañar se ofrecieron como sede del próximo Encuentro. Puntualizaron en la necesidad de debatir en territorio los impactos de la industria petrolera, la contaminación del agua y el avance sobre otras actividades como la fruticultura. “La idea es que estos encuentros provinciales tengan continuidad, igual que los nacionales. Aluminé tuvo el privilegio de ser la primera sede, ahora la posta la toma Chañar”, subrayó Flavia.
Para la médica, que vive hace cuatro años en Aluminé y se considera “adoptada” por la localidad, el Encuentro acciones concretas para seguir buscando salidas colectivas frente a un escenario complejo. “Se tejieron redes con las comunidades mapuches y con las organizaciones locales que nos van a permitir abordar otras problemáticas de manera más fluida. Encontrarnos siempre es positivo”, aseguró.
Lo que dejó el Primer Encuentro de Mujeres y Disidencias de Neuquén
“Fue mi primera experiencia en encuentros y me resultó hermoso, súper enriquecedor. Escuché muchas mujeres, muchas historias, muchas preguntas. Me voy con la certeza de que hay caminos, acciones y debates necesarios, y de que cada experiencia cuenta. Lo que sucede en esos espacios compone un todo más grande que la suma de las partes, y ese todo más grande es necesario”, remarcó una de las participantes.
Otra destacó: “Vivimos un encuentro extraordinario, y extraordinariamente necesario. Pudimos hablar de nuestras realidades desde la vivencia de cada una, de cada une, para construir una mirada común sobre lo que necesitamos transformar para que la vida valga la pena ser vivida».
“Estuvieron presentes mujeres mapuches de distintas comunidades y eso marcó profundamente el encuentro. La rogativa que realizaron frente al río, en medio de la marcha, fue un momento muy emotivo: un silencio compartido, de respeto y de conexión con el agua como elemento vital. Para muchas fue una imagen que va a quedar grabada”, remarcó una de las concurrentes.
Y otra de las participantes aseguró: “Me voy muy enriquecida con las historias que escuché en el taller y con la certeza de que podemos unirnos para decir basta a la avalancha de odio que nos están tirando encima. Siento que es posible construir una vida tan bella como estos dos días que compartimos, con el dorado de las hojas de Aluminé en otoño, el brillo del agua del río y el cielo azul que nos cobijó en este abrazo gigante.”
Lo cierto es que queda mujer que participó, se fue transformada: “Fue un encuentro que aportó muchísimo, con muchas participando por primera vez, protagonizando la organización y fortaleciendo los lazos regionales. Para varias, son encuentros distintos: con menos adrenalina y más emociones, donde bajamos la guardia para abrazarnos, reconocernos y salir fortalecidas para lo que viene”.
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