Más de 400 personas cambiaron su identidad de género en el DNI en Río Negro desde la sanción de la ley

Un relevamiento del Registro Civil provincial muestra que ya se realizaron 417 trámites de rectificación registral. La mayoría corresponde a personas de entre 18 y 29 años y, desde 2018, predominan las solicitudes para registrar el género varón.

Por Redacción

La ley permite adecuar el nombre, la imagen y el género consignados en el DNI de acuerdo con la identidad autopercibida. Foto gentileza.

La Ley de Identidad de Género se sancionó en nuestro país en el 2012. Desde entonces, la provincia de Río Negro acumula 417 trámites de rectificación de identidad de género en el Documento Nacional de Identidad (DNI). Los datos oficiales, difundidos por el Registro Civil provincial, permiten reconstruir cómo evolucionó la demanda, cuáles son las edades en las que más se realiza el cambio y qué identidades predominan.

Del total de trámites registrados, 231 personas eligieron inscribirse con el género varón, lo que representa el 55,4% de los casos. En tanto, 143 optaron por el género mujer (34,3%) y otras 43 solicitaron la opción no binaria, equivalente al 10,3% del total.

Jóvenes, el grupo con mayor demanda


El relevamiento muestra además que la mayor parte de las rectificaciones se concentró en los últimos años. Entre 2021 y 2025 se realizaron 270 trámites, casi dos de cada tres registrados desde que comenzó a implementarse este derecho en la provincia. El año con mayor cantidad de solicitudes fue 2022, con 71 cambios de identidad registrados, mientras que 2025 cerró con 54 trámites.

La franja etaria de entre 18 y 29 años concentra la mayor cantidad de solicitudes, tanto entre quienes eligieron el género varón como entre quienes optaron por el género mujer o la categoría no binaria.

La mayor parte de los trámites corresponde a personas de entre 18 y 29 años, según el relevamiento del Registro Civil. Foto gentileza.

El informe también señala una presencia importante de adolescentes y adultos jóvenes, lo que refleja que el acceso a la actualización registral se produce principalmente durante los primeros años de la vida adulta.

Otro aspecto que surge del análisis es el cambio en las tendencias a lo largo del tiempo. En los primeros años de aplicación de la ley, predominaban las rectificaciones hacia el género mujer. Sin embargo, desde 2018 esa relación se invirtió y comenzaron a ser más frecuentes los trámites para registrar el género varón.

La categoría no binaria, incorporada a la documentación nacional en 2021, aparece por primera vez en la serie estadística ese mismo año y alcanzó su punto máximo en 2022, con 17 trámites.

Un derecho que se ejerce en toda la provincia


El Registro Civil destacó que el trámite de rectificación registral forma parte de las prestaciones que brinda el organismo en cumplimiento de la Ley de Identidad de Género.

El objetivo, señalaron, es garantizar que cada persona pueda contar con una documentación que refleje su identidad, mediante un procedimiento administrativo gratuito y con atención en las distintas delegaciones provinciales.

El relevamiento también muestra que los casos de una segunda rectificación registral son poco frecuentes. Hasta fines de 2025 se registraron cinco solicitudes de personas que pidieron volver al género consignado originalmente en su documentación. A diferencia del trámite inicial, estas situaciones requieren autorización judicial.

Ley de Identidad de género: qué cambió


El 9 de mayo de 2012, el Congreso argentino aprobó por unanimidad la Ley 26.743 de Identidad de Género, pionera en el mundo en materia de derechos para las personas trans y travestis. La norma fue promulgada el 23 de mayo de ese año y marcó un cambio de paradigma al reconocer el derecho de toda persona a ser identificada de acuerdo con su identidad de género autopercibida.

Por primera vez, una legislación permitió modificar el nombre, la imagen y el sexo consignados en el DNI mediante un trámite administrativo, sin exigir diagnósticos médicos o psiquiátricos, tratamientos hormonales, cirugías ni autorizaciones judiciales. Ese modelo fue pionero a nivel internacional y luego sirvió de referencia para otros países.

La ley define la identidad de género como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, que puede o no coincidir con el sexo asignado al nacer. Además de la rectificación registral, garantiza el acceso a tratamientos hormonales e intervenciones de adecuación corporal dentro del sistema de salud, con cobertura obligatoria.

En 2021, la Argentina amplió ese reconocimiento al incorporar la opción de registrar la identidad no binaria en el DNI mediante la nomenclatura «X», una alternativa que desde entonces también comenzó a reflejarse en las estadísticas de los registros civiles provinciales.


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