Orquídeas patagónicas: las frágiles especies que buscan protección antes de desaparecer
El proyecto “Guardianes de Orquídeas” busca generar conocimiento colaborativo sobre estas especies nativas, conocer su distribución y estado de conservación y promover su protección. La iniciativa tendrá su primer encuentro abierto este miércoles en Bariloche, con una charla sobre las orquídeas del bosque andinopatagónico.
“Guardianes de Orquídeas” es el nuevo proyecto de Ciencia Ciudadana que tiene como objetivo generar conocimientos colaborativos sobre las orquídeas en la Patagonia. El primer encuentro abierto para toda la comunidad es el miércoles 7 de octubre a las 18 en el auditorio del Conicet Patagonia Norte, en Avenida de Los Pioneros 2350, en Bariloche.
En esa ocasión, el especialista Javier Puntieri, investigador en el Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural (Irnad), dependiente del Conicet y la Universidad Nacional de Río Negro, brindará una charla.
«El camino de las orquídeas» es la propuesta que inició la médica naturista Sara Itkin destinada a la identificación y la conservación de las orquídeas nativas en Bariloche. Propuso generar un mapa que permitiera identificar las especies. «Habitan en lugares que son cada vez más diezmados debido a movimiento de suelo para construcciones, pastoreo, cortes de césped en jardines o pisoteo en lugares de esparcimiento. Algunas no logran crecen ni florecer por estas razones», reveló Itkin a diario RIO NEGRO en 2024.
Las orquídeas del bosque andinopatagónico están distribuidas a lo largo de las regiones montañosas del sur de Chile y Argentina. Es una planta con hojas «bien verdes», anchas, carnosas y alargadas que crecen al ras del suelo y tiene una vara con flores llamativas que suelen ser de color amarillo o blanco. Se estima que en Patagonia hay 22 especies, reunidas en cinco géneros.

«Son plantas terrestres, a diferencia de la mayoría de las orquídeas de clima tropical que son epífitas (crece sobre otro vegetal u objeto usándolo solamente como soporte)«, especificaron los organizadores del encuentro. Florecen en la primavera, y las partes aéreas se secan y desaparecen a principios del verano. En el suelo, permanecen unas raíces engrosadas como órgano reservante, que permite la brotación en la siguiente primavera llegando a vivir varios años.
«Aunque presentan bellas flores, las orquídeas para la mayoría de la población son desconocidas«, advirtió Itkin. Además, las orquídeas son especies frágiles ya que cada especie de orquídea suele tener una especie de polinizador asociada. Se desconoce su estado de conservación en Patagonia, y lo más probable es que deban consignarse como vulnerables o en peligro de extinción.
En el caso de la Patagonia, señaló Itkin, no se sabe el estado de conservación de las orquídeas: lo más probable es que se encuentren en estado vulnerable o peligro de extinción. No son conocidas por el común de la gente. «Por eso, decidimos ponerlas en valor e investigarlas. Son especies frágiles porque son muy dependientes de los hongos y de los polinizadores. Cada especie de orquídea suele tener una especie de polinizador asociada. Entonces, cuidándolas, vamos a fomentar que siga existiendo el polinizador de cada orquídea», manifestó.
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