Un joven de Villa La Angostura llevó al Congreso un proyecto para prevenir la ludopatía

Francisco Mansilla, de 20 años, participó en el programa Cambio de Roles en el Congreso de la Nación, junto a otros 250 estudiantes.

Francisco tiene 20 años y transita su tercer año en la carrera Ciencia Política. Foto: gentileza

Francisco Mansilla, un joven de Villa La Angostura, participó en el programa Cambio de Roles en el Congreso de la Nación en el que asumió el rol de diputado nacional y participó en la elaboración de un proyecto de ley destinado a prevenir y asistir en ludopatía, la adicción del juego.

Francisco tiene 20 años y transita el tercer año de la carrera de Ciencia Política en la Universidad Torcuato Di Tella. «Hice jardín, la escuela primaria y secundaria en la escuela Los Andes, en La Angostura, y desde el primer año del secundario, supe que quería estudiar Ciencia Política porque me gustaba mucho la historia y educación cívica y la veía como una herramientra para la transformación social«, resumió este muchacho a diario RIO NEGRO.

La propuesta de participar en el programa llegó a fines de marzo y Francisco decidió postularse. Quedaron 25 estudiantes de su universidad y juntos a otras casas de altos estudios, eran 250 jóvenes. «A principios de abril ya estaba el equipo conformado y empezamos a trabajar en la consigna que, este año, es la ludopatía. Desde el Congreso nos daban un proyecto muy básico con lineamientos generales. Nuestra tarea era profundizarlo», señaló Francisco.

Durante dos meses, se elaboró el proyecto y luego, el trabajo consistió en «negociar» con estudiantes de otras universidades. A fines de junio, los integrantes del programa concurrieron al Congreso durante dos jornadas: la primera consistió en un trabajo en comisiones para negociar la iniciativa artículo por artículo.

«Se sacaba algún artículo o se repensaban ciertas cuestiones. Con el dictamen (que implicaba el consenso entre todas las universidades), llegó el debate en el recinto. El proyecto es integral: no lo pensamos solo desde la salud sino de la educación y la comunicación«, acotó.

Francisco tiene 20 años y transita su tercer año en la carrera Ciencia Política. Foto: gentileza

Asimismo, consideró que Argentina está «muy atrasada en materia legislativa en lo que refiere a la ludopatía» y advirtió que «el estado actualmente no recopila datos». «Es una adicción que, a diferencia del alcohol, no tiene efectos físicos tan tangibles. Es una cuestión más comportamental, más psicológica que pasa desapercibida y no es tenida en cuenta. Pero lo cierto es que hay muchas plataformas de apuestas on line que nos llevan a una nueva dinámica de adicciones«, planteó.

En relación a la experiencia legislativa, Francisco rescató la posibilidad de entender cómo se construyen políticas públicas, desde la construcción de consensos, el debate y la aceptación de ideas nuevas y diferentes a las propias. «En las comisiones, me percaté que, en mi universidad, teníamos lineamientos parecidos y surgían ideas muy distintas cuando debatíamos con el resto«, dijo y añadió: «Está bueno darse cuenta que, incluso con posiciones muy apartadas, podemos construir lineamientos comunes. Es importante en un contexto donde cada vez hay pensamientos más polarizados».

Francisco tiene 20 años y transita su tercer año en la carrera Ciencia Política. Foto: gentileza

Francisco nació en Villa La Angostura y vivió hasta los 17 años cuando se radicó en Buenos Aires para iniciar la facultad. «Di un discurso con la Cámara de Diputados llena y sentí muchos nervios y ansiedad al principio. Yo me había postulado como orador pero como éramos siete, cedí mi lugar para que los otros pudieran exponer por una cuestión organizativa», comentó. Como los estudiantes dieron marcha atrás con un artículo que proponía crear un observatorio de datos sobre la ludopatía -en el que Francisco había trabajado activamente-, el angosturense tomó la palabra para que la propuesta se mantuviera. «Cerré mi discuso con la Cámara llena y fue fuerte», dijo.

En relación a su futuro, Francisco reconoció que siempre asoció la Ciencia Política al ámbito público. «Con el paso de los años, me di cuenta que también se puede hacer desde otro lado, desde el ámbito privado, las organizaciones civiles, no solo desde el estado«, concluyó.

Francisco tiene 20 años y transita su tercer año en la carrera Ciencia Política. Foto: gentileza

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