Un millón y medio de personas pasaron el verano en el río Limay de Neuquén

Fue récord de visitante. Las zonas “pet friendly” fueron un éxito en su primer año de implementación. Los rescates de guardavidas llegaron a 1.100. La imprudencia no cesa.

Hay requisitos para que ellos estén en los balnearios. Con responsabilidad se suman al paisaje ribereño de Neuquén. (FOTOS: Oscar Livera)

Un millón y medio de neuquinos y visitantes de otras localidades llegaron a las costas del río Limay en lo que va de la temporada de verano que arrancó a mediados de noviembre, para disfrutar de mañanas, tardes y anocheceres en los espacios recreativos cuando el bolsillo apretaba y las temperaturas extrema no dieron respiro. Todo esto pasó en la ciudad de Neuquen.

Los cuatro balnearios habilitados por el municipio más otra media docena de sectores del Limay que desde noviembre están custodiados por los guardavidas, fueron y son la opción en la capital neuquina.

“Los momentos de más presencia de visitantes fueron los fines de semana, la fiestas de fin de año y los feriados (sobre todo carnaval). Así el estimado que podemos hacer es que un millón y medio de personas se acercaron al río Limay en lo que va de la temporada. Esto sin contar la gente que visitó los lugares de l Paseo Costero que no cuenta con sectores para el baño, pero sí para pasar el día”, explicó Francisco Baggio, subsecretario de Ambiente y Protección Ciudadana de la municipalidad de Neuquén.

Pero no solo las personas pueden disfrutar del agua fresca del río y sus extensas playas. Este año, por primera vez, se inauguraron cuatro zonas “pet friendly” para que las familias mascoteras puedan concurrir con sus animales no humanos. Todos de parabienes. Son sectores donde los animales no humanos pueden “corretear”, meterse al agua, interactuan con los niños, sacudirse el agua de su pelaje al salir del río sin que nadie se moleste por las salpicaduras.

Quienes quieran tener peludos a centímetros de la sombrillas tienen un espacio y quienes no pueden optar por otro sector donde ellos tienen prohibido el acceso. Un Limay abierto para todos.

Desde la secretaría de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional en colaboración con la Dirección de Bienestar Animal, se trabajó para garantizar la convivencia pacífica. Se realizaron campañas informativas sobre la tenencia responsable de animales de compañía y sobre enfermedades parasitarias, tanto en los animales como en las personas.

La titular del área, Luciana De Giovanetti explicó que “esta medida busca garantizar la convivencia pacífica entre los vecinos que desean disfrutar del agua y la naturaleza con sus animales, y aquellos que prefieren hacerlo sin ellos”.

Esta tendencia que ya es mundial llegó para quedarse en la ciudad de Neuquén, pero tiene reglas. Los animales no humanos deben concurrir con bozal y sus “tutores responsable” deben contar con bolsas para retirar las heces de sus compañeros.
Y así se disfruta de una jornada de río sin inconvenientes. Pero eso no es todo.

Al río no hay que tenerle miedo, hay que tenerle respeto y conocerlo. Más de 160 guardavidas trabajan de 10 a 21, todos los días, para que el ingreso y permanencia en las aguas del Limay sea segura. Pero este año la cosa se puso difícil. Desde el 15 de noviembre de 2025 hasta la fecha se realizaron 1.100 rescates, una cifra mayor a la temporada del año anterior.

“Esta temporada se registró mayor cantidad de rescates que en temporadas anteriores. Si comparamos en las semanas de las fiestas de fin de año se contabilizaron 90 rescates, cuando el año anterior fue de 70. En las primeras semanas de 2026 realizamos 63 rescates, cuando en el mismo período de 2025 no llegaron a 50 rescates”, informó Ariel Tarifeño, secretario General del Sindicato de Guardavidas de la ciudad de Neuquén.

Guardavidas en balnearios municipales de Neuquén (foto archivo Oscar Livera)

Tarifero resaltó que por las tareas de prevención que realizan antes de que los visitantes ingresen al agua, la gente sabe cómo cuidarse antes de “meter las patas al agua”, pero siempre las imprudencias están y “hay que salir a asistir”.

Este año, el auge de las actividades náuticas en el río puso en alerta a los guardavidas. Se sabe mucho de manejo de las embarcaciones, pero poco del comportamiento del río.

Guardavidas: cuidar y aprender a cuidarse

La jornada de los guardavidas afectados al Operativo de Verano 2026 arranca a las 10, de lunes a domingo.

La primera tarea es recorrer el lecho del río Limay, en la zona de los balnearios habilitados para detectar ladrillos, elementos corto puntanzantes y evaluar el curso de agua para la seguridad de los bañistas. Porque hay una norma general: el río de ayer, no es el mismo al de hoy. Las corrientes, los movimientos y el aumento del caudal, son factores que pueden implicar un riesgo.

Luego recorren las playas informando a los visitantes sobre las zonas más seguras. “Analizamos la composición de los grupos que llegan. Si hay niños pequeños, si son grupos de adolescentes o personas que por primera vez se acercan a la costa del río Limay. Todo eso es importante para garantizarle seguridad”, explicó Ariel Tarifeño. secretario general del Sindicato de Guardavidas de la Ciudad de Neuquén.

Este año, se impuso la práctica del Stand Up Paddle, remar parado sobre una tabla. Hay deportistas experimentados y quienes se animan por primera vez. Y los riegos siempre están.

Tarifeño comentó que pese a las advertencias muchos se introducen a lugares más peligrosos del río. Las zonas más profundas suelen presentar corrientes complicadas o remolinos. Eso no se puede percibir desde la orilla. La recomendación es consultar antes de salir al agua, a los guadavidas.

“Hay personas que se meten en las zonas más complicadas, se desestabilizan o nadadores que luego al querer regresar se cansan y no pueden llegar a la costa. Otra cuestión que sigue siendo peligroso es la cantidad de gente que se tira al río desde el puente de calle Río Negro. Es muy peligro para su propia vida y para los demás”, concluyó el guardavida.

Con mate, sombrilla y perritos

Ahora ellos también pueden beber el agua del Limay. Cuatro zonas habilitadas en los balnearios de la ciudad de Neuquén te permiten salir con tu animal no humano.

“Logramos un importante avance con la sanción de una nueva ordenanza que establece sectores específicos para bajar con animales y sectores de exclusión en todos los balnearios habilitados por la Municipalidad. Esta medida busca garantizar la convivencia pacífica entre los vecinos que desean disfrutar del agua y la naturaleza con sus animales, y aquellos que prefieren hacerlo sin ellos”, explico la secretaria de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional, Luciana De Giovanetti.

Se realizaron encuestas y entrevistas con las familias que habitualmente concurren a los balnearios para lograr una “convivencia multiespecie”. “Además, seguimos instruyéndolos en el cuidado responsable y en la prevención de enfermedades parasitarias tanto en animales como en las personas”, agregó la funcionaria.

Y el resultado fue, según la secretaria más que positivo: “Hemos logrado crear espacio seguros y respetuosos para todos, donde las familias pueden disfrutar del verano con animales de compañía sin afectar a otros”.

Desde el municipio insisten en el cuidado responsable de los animales de compañía. Tenerlos controlados y recolectar las heces que depositen.


Exit mobile version