Son siete las denuncias de abuso en el jardín de Barda del medio
Padres reclaman celeridad en la investigación contra el docente de música.
Oscar Livera
CORDERO (ACE/AC).- Los padres del Jardín 113 de Barda del Medio se mostraron angustiados ante la cantidad de denuncias por abuso sexual que apuntan a un docente de música que fue separado del cargo los primeros días de octubre. “Queremos celeridad en la investigación, que se hagan a todos las cámaras Gesell, no podemos estar en esta situación”, indicaron. Anoche se reunían en el salón de bomberos de Barda del Medio y se organizaban para realizar planteos ante el fiscal de la causa, Marcelo Gómez. La mayor preocupación se debe a que no ven avances en la investigación y esclarecimiento de los hechos, surgen comentarios de nuevos casos y en menos de un mes no sólo finalizan las clases sino que se encuentran a las puertas de la feria judicial. Desde la Justicia se confirmó que son siete las denuncias y se detalló que, por tratarse de un delito de instancia privada, “son los padres los que se tienen que presentar a denunciar”. También explicaron que antes de realizar las cámaras Gesell, las profesionales de la Oficina de Atención a la Víctima (Ofavi) se entrevistan con los adultos para conocer la situación de los menores y saber si “están en condiciones” de declarar. “Nosotros sabemos que el Etap y el grupo de profesionales se está reuniendo con los padres de los chicos afectados, pero no sabemos si hay más casos. Los padres que están en esas reuniones son los de los niños que han podido hablar, pero no sabemos si nuestros hijos no se atreven a contar”, planteó una de las mamás. Es que los relatos comenzaron a ser coincidentes entre los niños, no sólo de la salita de 4 sino también de preescolar. Todos en el turno tarde, porque el docente no daba clases por la mañana. Describieron que los niños “hicieron relatos coincidentes de ciertos ‘juegos’ y en todos los casos empiezan a contar y luego se cohiben. Él los amenazaba para que no contaran a sus papás porque se iban a enojar o los iba a dejar en la silla (castigados), y en su mayoría se trata de situaciones o juegos que terminaban en el baño, todas excusas para tomar contacto físico” con los menores. Indicaron que se encontraban “en apoyo” de los padres de las víctimas y ante la potencial situación de que sus propios hijos pudieran haber pasado por abusos y que no lo puedan exteriorizar. “Cuando es un caso, o dos, uno puede pensar que son situaciones aisladas, pero cuando estamos hablando de diez o doce casos donde hay relatos coincidentes de los niños y que no sólo es una salita, entonces estamos preocupadísimos”, plantearon.
El docente fue separado del cargo