De vigilar a anticipar: cómo la inteligencia artificial redefine la seguridad en Vaca Muerta

La seguridad en Vaca Muerta deja atrás el modelo pasivo y se transforma con inteligencia artificial y sistemas predictivos. La clave ya no es reaccionar, sino anticiparse para evitar incidentes y garantizar la continuidad operativa.

Juan Moratto, de Vigilancia Online. Foto: Cecilia Maletti

La protección en entornos como Vaca Muerta atraviesa una transformación profunda. Desde Vigilancia Online explicaron cómo la integración tecnológica, el análisis en tiempo real y el mantenimiento predictivo redefinen no solo la defensa patrimonial, sino también la continuidad operativa en la industria energética.

Pregunta: La empresa para la que trabajás, ¿cómo aporta a la seguridad, especialmente en Vaca Muerta?

Respuesta: Vigilancia Online es una compañía que existe hace 13 años en la región, en Neuquén. Somos locales y nos dedicamos a la ingeniería en seguridad. Hacemos una diferencia muy importante entre instalar cámaras por instalar y diseñar un sistema de seguridad. Un sistema se basa en la evaluación de riesgos en un lugar determinado: analizamos vulnerabilidades y amenazas, e implementamos dispositivos electrónicos como cámaras, barreras láser, controles de acceso o alarmas para reducir el riesgo de forma tangible. La cámara por sí misma no garantiza seguridad. Lo que falla no son las cámaras, sino la falta de un diseño previo con análisis de vulnerabilidad. Además, trabajamos bajo proyectos que contemplan aspectos legales. Eso permite que los incidentes tengan validez forense. No vendemos aparatos: brindamos seguridad. Y eso implica, por ejemplo, reemplazar equipos en pocas horas si fallan, para no dejar zonas desprotegidas.

P: En yacimientos como Vaca Muerta, ¿cómo está cambiando el rol de la seguridad?

R: La evolución tiene tres etapas. Primero, los sistemas tenían un rol documental: las cámaras grababan y luego alguien revisaba las imágenes. Después pasamos a sistemas reactivos, con inteligencia artificial, que notifican en el momento en que ocurre un evento. Esto convierte a la seguridad en un componente activo. Hoy estamos en una etapa predictiva. Ya no se trata solo de protección patrimonial, sino de prevención anticipada del incidente. Por ejemplo, usamos cámaras térmicas para detectar fugas de gas o sobrecalentamientos en equipos antes de que ocurra una falla. Esto impacta directamente en la continuidad operativa. Si un yacimiento deja de producir por horas, las pérdidas son millonarias. Entonces la seguridad también apunta a evitar interrupciones. Actualmente, lo que más se pide es integración: seguridad patrimonial, control de personal y continuidad operativa en un mismo sistema, funcionando 24/7.

P: En esa integración tecnológica, ¿qué desafíos aparecen?

R: El primero es trabajar con tecnologías probadas, porque los factores climáticos en la región son muy exigentes. El segundo desafío es la integración de todos los sistemas —cámaras, sensores, térmicas— con plataformas industriales como SCADA. La meta es un centro único de control donde no se diferencie entre seguridad patrimonial, laboral o industrial: todo converge en un mismo sistema.

P: ¿Qué impacto tienen estas tecnologías en la eficiencia operativa y el mantenimiento predictivo?

R: El impacto es total. Las empresas buscan implementar estos sistemas lo antes posible porque permiten control instantáneo. Hoy, por ejemplo, el reconocimiento facial funciona en décimas de segundo, y la lectura de patentes en medio segundo. Todo se integra automáticamente con bases de datos para habilitar o restringir accesos. Incluso se puede verificar si un vehículo o conductor cumple con requisitos en tiempo real. Esto automatiza procesos y mejora la eficiencia operativa.

P: En cuanto al uso de robots, ¿cómo se integran en estos sistemas?

R: Estamos incorporando robots de monitoreo, como los “perros robot”, que permiten recorrer grandes extensiones de terreno. Tienen sensores, radares y cámaras térmicas, y pueden cubrir hasta 50 kilómetros de autonomía sin necesidad de movilizar personal. Esto mejora la vigilancia en zonas extensas o de difícil acceso y reduce riesgos para los guardias.

P: En relación a nuevas amenazas, como los drones, ¿cómo está evolucionando el escenario?

R: En áreas industriales todavía es incipiente, pero ya detectamos casos en zonas urbanas, incluso con fines de espionaje. Por eso incorporamos detectores e inhibidores de drones. Estos equipos permiten identificar tanto el dron como la ubicación del operador en tiempo real. Es un tema complejo y regulado, pero claramente es una amenaza en crecimiento.

P: Para cerrar, ¿hay algo que quieras destacar?

R: Sí, la importancia de la capacitación. Muchas personas todavía piensan estos sistemas como herramientas pasivas, cuando en realidad son altamente integrados y reactivos. Cuando se combinan cámaras, control de acceso, detección de drones y sensores, el sistema cambia completamente el escenario: reduce la incertidumbre y mejora la capacidad de respuesta. También vemos una gran oportunidad en el ámbito urbano, donde muchos edificios aún no cuentan con estas soluciones y podrían prevenir incidentes con una mejor ingeniería en seguridad.

* Juan Moratto es especialista en seguridad y referente de Vigilancia Online en Neuquén. Promueve un enfoque basado en diseño y análisis de riesgos, con sistemas integrados e inteligencia artificial orientados a la prevención y la continuidad operativa.


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