El efecto inesperado de la Inteligencia Artificial: Los celulares aumentarán hasta un 30% en Argentina

A nivel mundial, diversas consultoras prevén que 2026 podría convertirse en el primer año de caída significativa en la historia reciente de los smartphones, impulsada por una combinación de menor consumo y mayores costos de producción.

Redacción

Por Redacción

La expansión de la Inteligencia Artificial está generando consecuencias que van mucho más allá de la tecnología. Una de ellas podría sentirse directamente en el bolsillo de los consumidores argentinos: los teléfonos celulares registrarían aumentos de hasta un 30% debido a una creciente escasez global de chips.

La situación afecta especialmente a los componentes esenciales para los smartphones, como las memorias RAM y de almacenamiento, cuya producción compite hoy con la enorme demanda de infraestructura destinada a sistemas de IA y centros de datos.

La Inteligencia Artificial absorbe la producción de chips


Según fuentes de la industria, los fabricantes de semiconductores están priorizando la producción para centros de datos vinculados a la Inteligencia Artificial, un negocio considerablemente más rentable que el mercado de la electrónica de consumo.

Actualmente, cerca del 70% de la producción mundial de determinados chips se destina a este sector, reduciendo la disponibilidad para fabricantes de celulares, computadoras y otros dispositivos.

Como consecuencia, componentes clave como las memorias DRAM y NAND registraron incrementos de entre 150% y 200% desde fines del año pasado.

Las memorias DRAM son las encargadas de almacenar temporalmente la información que utilizan las aplicaciones en funcionamiento, mientras que las NAND permiten guardar fotos, videos, aplicaciones y archivos dentro del dispositivo.

Los celulares más económicos sentirán el mayor impacto


El aumento de costos no afectará de la misma manera a todos los equipos.

Los modelos de entrada y gama media baja serían los más perjudicados, ya que el valor de los chips representa una porción mucho más importante del costo total del dispositivo.

Desde el sector explican que en un teléfono de alrededor de 100 dólares, la memoria representaba anteriormente entre el 30% y el 40% del valor del equipo. Con los nuevos aumentos, el costo de estos componentes incluso supera el precio que tenían algunos dispositivos completos hace pocos años.

Por el contrario, los smartphones premium absorben mejor el impacto debido a que incorporan otros componentes de alto valor, como cámaras avanzadas, pantallas de última generación y sensores especializados.

Las marcas buscan alternativas


Ante este escenario, los fabricantes comenzaron a implementar distintas estrategias para contener los aumentos.

Entre ellas aparecen:

  • Lanzar equipos con menor cantidad de memoria RAM.
  • Potenciar el almacenamiento en la nube.
  • Incrementar la compatibilidad con tarjetas de memoria externas.
  • Optimizar el uso de recursos mediante software más eficiente.

Sin embargo, las empresas reconocen que estas medidas difícilmente compensen por completo el incremento de los costos internacionales.

Ni la baja de impuestos logró frenar las subas


La situación resulta especialmente llamativa porque ocurre pese a la reducción de aranceles a la importación y de impuestos internos aplicada en Argentina durante 2026.

Las medidas buscaban abaratar los dispositivos electrónicos, pero el encarecimiento de los componentes terminó neutralizando gran parte de ese beneficio.

En el sector sostienen que los mayores aumentos se verán reflejados principalmente en los próximos lanzamientos, ya que muchos equipos actualmente en venta fueron fabricados antes de la escalada de precios de las memorias.

Un mercado que ya atraviesa dificultades


La suba de costos llega en un momento delicado para la industria tecnológica.

Durante el primer trimestre de 2026, las ventas de teléfonos celulares en Argentina cayeron un 16% respecto del mismo período del año anterior, mientras que las proyecciones indican que el mercado cerraría el año con unas 5,3 millones de unidades comercializadas, por debajo de los 6,2 millones registradas en 2025.

A nivel mundial, diversas consultoras prevén que 2026 podría convertirse en el primer año de caída significativa en la historia reciente de los smartphones, impulsada por una combinación de menor consumo y mayores costos de producción.

Mientras tanto, la normalización de la oferta global de chips recién se proyecta para 2029, por lo que la presión sobre los precios podría mantenerse durante varios años más.


La expansión de la Inteligencia Artificial está generando consecuencias que van mucho más allá de la tecnología. Una de ellas podría sentirse directamente en el bolsillo de los consumidores argentinos: los teléfonos celulares registrarían aumentos de hasta un 30% debido a una creciente escasez global de chips.

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