Cheesecake manzana y canela: la receta liviana con crumble crocante y queso crema
Esta receta de cheesecake de manzana y canela combina una crema suave de queso descremado, fruta especiada y cubierta crocante, logrando un postre rendidor y equilibrado para compartir.
Cheesecake de manzana y canela: la receta.-
La combinación de textura cremosa con el crujiente de un arenado dorado encuentra en el cheesecake de manzana y canela su versión más otoñal, además de reconfortante.
Al sustituir los azúcares refinados por endulzantes y utilizar queso descremado, esta tarta equilibra el perfume especiado de la manzana salteada con una base firme de galletitas, convirtiéndose en una opción elegante y rendidora para renovar la mesa de la tarde.
Las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) recomiendan priorizar elaboraciones caseras, que sumen frutas de estación y lácteos magros para moderar el consumo de ultraprocesados y regular la densidad calórica de los postres tradicionales.
Ingredientes para el cheesecake de manzana y canela con cubierta crocante
Para un molde desmontable, de 20 centímetros de diámetro, la preparación se organiza en cuatro capas bien definidas:
Para la base y el salteado de fruta:
- 10 galletitas de vainilla sin azúcar (o de paquete tradicional)
- 2 cucharadas soperas de manteca derretida
- 2 manzanas grandes (peladas y cortadas en cubos pequeños)
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 sobre de sucralosa (o endulzante apto para cocción)
Para el relleno de queso crema:
- 450 g de queso crema descremado firme
- 3 huevos frescos enteros
- 6 sobres de sucralosa
- 30 g de almidón de maíz (maicena)
- 1 cucharadita de canela molida y 1 pizca de esencia de vainilla
Para la cobertura (crumble):
- 2 cucharadas de harina de trigo común (0000)
- 2 cucharadas de azúcar mascabo
- 2 cucharadas de manteca bien fría cortada en cubitos
Paso a paso: cómo preparar y hornear el cheesecake de manzana y canela
- Cocción de la fruta: en una sartén a fuego bajo, colocar los cubitos de manzana junto con una cucharadita de canela y un sobre de sucralosa. Cocinar durante 8 a 10 minutos hasta que la fruta esté tierna, translúcida y aromática, sin que llegue a desarmarse como puré. Retirar y reservar.
- Armado de la base: procesar las galletitas de vainilla hasta lograr un polvo arenoso fino, y mezclar con la manteca fundida. Forrar la base de un molde desmontable con papel manteca, volcar la mezcla y presionar firmemente con el dorso de una cuchara para emparejar. Llevar a la heladera durante 15 minutos para que la manteca solidifique.
- Batido suave del relleno: en un bol amplio, homogenizar el queso crema descremado con los seis sobres de sucralosa y la esencia de vainilla. Sumar los tres huevos de a uno, integrando con batidor de mano a baja velocidad (sin incorporar exceso de aire para evitar grietas al hornear). Tamizar la maicena con la cucharadita restante de canela y mezclar hasta obtener una crema suave y sin grumos.
- Arenado superior (crumble): en un recipiente pequeño, trabajar rápidamente con la punta de los dedos la harina, el azúcar mascabo y la manteca fría hasta formar grumos rústicos y sueltos.
- Ensamble y cocción: verter el relleno de queso sobre la base fría de galletitas. Distribuir por encima los cubos de manzana reservados y coronar con el crumble de azúcar mascabo. Hornear a 160°C (fuego medio-bajo) durante 45 minutos, hasta que los bordes se noten firmes y el centro conserve un ligero temblor.
- Reposo en frío: apagar el horno y dejar enfriar la tarta con la puerta entreabierta, durante 30 minutos. Llevar a la heladera por un mínimo de 4 horas antes de desmoldar; este reposo térmico es indispensable para que el almidón de maíz compacte la crema y logre el corte limpio característico.
Cómo maridar el cheesecake de manzana y canela en la hora del té
El contrapunto entre la frescura láctea del relleno y el perfil especiado de la canela hace que el cheesecake de manzana y canela armonice de forma excelente con distintas bebidas:
- Café de especialidad o Flat White: las notas tostadas y el cuerpo lácteo del café potencian la cobertura crocante de azúcar mascabo y manteca.
- Té negro especiado o Chai suave: los taninos de un buen té en hebras equilibran la untuosidad del queso crema y prolongan el aroma de la fruta cocida.
- Mates amargos de yerba estacionada: el calor y el amargor tradicional cortan la densidad de la crema, volviendo cada bocado fresco y liviano para la media tarde.
La combinación de textura cremosa con el crujiente de un arenado dorado encuentra en el cheesecake de manzana y canela su versión más otoñal, además de reconfortante.
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