“Tengo derecho a pensar que hubo arreglo”, dijo Marcela Aigo
“Vamos a ir hasta el final, hasta que no haya más por hacer”, dijo la hermana del sargento muerto en el 2012.La hermana del policía asesinado anticipó que apelarán ante el TSJ
JUNIN DE LOS ANDES
JUNÍN Y SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- “Tenemos derecho a pensar que esto fue arreglado, pero vamos a ir hasta el final, hasta que no haya más por hacer”, dijo Marcela Aigo, hermana del policía asesinado en marzo de 2012, al confirmar que la familia apelará el fallo del Tribunal de Impugnación que absolvió a Marcos Fernández y Analía Godoy de la condena por falso testimonio y encubrimiento, que se les había impuesto en la misma causa.
En las antípodas, el defensor de ambos jóvenes, Mariano Laprida, dijo que la decisión del Tribunal “ha corregido un vicio de inicio, que nosotros siempre sostuvimos, y que básicamente consiste en que las pruebas presentadas estuvieron por fuera del objeto del proceso”, remató.
El Tribunal de Impugnación integrado por Fernando Zvilling, Florencia Martini y Alfredo Elosu Larumbe, sostuvo entre otros alcances que “no se acreditó que Fernández conociera que transportaba a sujetos armados, que se trataba de guerrilleros prófugos de Chile y que tenían previstas como posibles consecuencias la efectivamente acaecida”.
Agrega que “lo que falla en el razonamiento (de los jueces que condenaron en primera instancia) es que se toman como ‘hechos probatorios’ varias ‘circunstancias fácticas’ que no se encuentran acreditadas, es más, fueron descartadas”.
El policía José Aigo fue muerto de un tiro durante un procedimiento rutinario de control de tránsito en la ruta a Aluminé, el 7 de marzo de 2012. Marcos Fernández era el propietario y conductor de la camioneta en la que viajaban los chilenos Alexis Cortés Torres y Jorge Antonio Salazar Oporto, quienes por entonces estaban en la Argentina con identidades falsas.
Ambos sujetos, se conocería más tarde, eran miembros de organizaciones políticas clandestinas en su país. Salazar Oporto fue quien descerrajó el disparo fatal contra el sargento. Ambos están prófugos desde entonces.
Fernández, hijo del intendente de San Martín de los Andes, se entregó sin oponer resistencia, alegando luego que era un fletero que desconocía la verdadera identidad y las intenciones de sus pasajeros. Godoy es la esposa del joven.
Marcela Aigo consideró que el fallo absolutorio “nos muestra una vez más que este Poder Judicial es una vergüenza”.
Añadió que “no podemos entender cómo estos jueces, que deberían ser neutrales, se comportan como si fuesen los defensores, porque en el proceso hubo abundante prueba de la culpabilidad”.
Sus abogados ya trabajan en un recurso extraordinario ante el Tribunal Superior de Justicia. “Queremos justicia para nuestro hermano, que perdió la vida haciendo su trabajo, en cumplimiento del deber, no haciendo fletes por 3.000 dólares a las dos de la madrugada”, dijo.