Un reencuentro emotivo en la Escuela Hogar de El Bolsón

La institución celebró 75 años y reunió a varias generaciones de alumnos que pasaron por allí. Vinieron desde distintos puntos de la Patagonia a compartir un acto y un almuerzo en el que recordaron la historia y vivencias en el lugar.

Por Redacción

“Este no es un evento más, es el que todos esperábamos”, destacó en sus palabras la ex alumna Elba Mihal en el marco de la celebración que reunió a varias generaciones de alumnos que pasaron por la Escuela Hogar de Frontera N° 3 durante las décadas de 1940 a 1970.

El acto, desarrollado frente al histórico edificio (el Concejo Deliberante lo declaró patrimonio municipal), contó con la asistencia masiva de personas arribadas desde distintos puntos de la Patagonia.

La convocatoria tuvo la premisa de “hacer encontrar a las familias, a las viejas y nuevas generaciones, para que cuenten sus experiencias y anécdotas, porque esta escuela tiene mucha pertenencia con la gente que se educó o trabajó bajo su techo”, reflejó la directora Claudia Molina.

Reconocimientos a directores y docentes, porteros, mucamas y cocineras; una enorme torta con la forma del colegio; números artísticos a cargo de músicos que pasaron por el internado; un aula recreando los años ’40; una muestra fotográfica y un almuerzo extendieron la jornada hasta bien entrada la tarde.

La ceremonia también contó con “un abrazo a nuestra cancha de atletismo”, que fue “orgullo de los rionegrinos por el nivel de competencias que se desarrollaban”.

“Mi bisabuelo, don Fabián Pérez, colaboró en la construcción de la pista de atletismo. Con un tronco, que usaban como rodillo, aplastaban la arena que transportaba con su carro”, reflejó con orgullo Brisa Pérez, una alumna de quinto grado de la actual Escuela de los Recuerdos N° 268, en un cartel (con foto incluida) que ilustró los festejos por los 75 años de la Escuela Hogar, como se la conoce popularmente.

“Son muchísimas las familias de la región que tuvieron a sus hijos en estas aulas, procedentes de lugares y pueblos como El Manso, Ñorquinco, Chacay Huarruca, El Hoyo, Leleque, Lago Puelo, Cholila o Llanada Grande (Chile). Eran otras épocas, los traían arriba de un camión o a caballo. Llegó a tener 140 niños internos”, recordó la directora durante el acto, en el que habló a todos los presentes.

“El complejo era imponente, con vistosos jardines en la entrada y dos pabellones grandes, uno para las niñas y otro para los varones. Había muchos salones de clases, amplias escaleras que conducían a los dormitorios, ventanas con vidrios y muchas luces eléctricas se reflejaban en el piso, lo que me resultó muy curioso porque se encendían con solo tocar un botón”, destaca José Bahamonde en su libro “El clamor del Piltri”, mostrando el asombro de un niño internado, procedente del paraje El Turbio, desacostumbrado por esos años a la modernidad pueblerina.

El edificio, que se mantiene hoy igual que en sus comienzos, sufrió dos incendios a lo largo de los años. Uno de los cambios visibles de esta institución es que, con el paso de los años, debió ir resignando espacio de las 20 hectáreas originales que llegaban hasta el río Quemquemtreu. En su mejor momento, la escuela llegó a contar con pileta de natación, una gran quinta con árboles frutales, abejas, conejos, porqueriza y leñera. Hoy no tiene todo eso, pero cuenta con el cariño de sus ex alumnos.

Un orgullo de la Escuela Hogar son las enormes secuoyas “Que se plantaron en 1946 y no se pueden tocar porque están declaradas de Interés Municipal”.

“Queríamos hacer encontrar a las familias, a las viejas y nuevas generaciones, para que cuenten sus experiencias”.

Claudia Molina, actual directora de la escuela de El Bolsón.

Datos

Un orgullo de la Escuela Hogar son las enormes secuoyas “Que se plantaron en 1946 y no se pueden tocar porque están declaradas de Interés Municipal”.
“Queríamos hacer encontrar a las familias, a las viejas y nuevas generaciones, para que cuenten sus experiencias”.

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