Uruguay legaliza el aborto hasta la semana 12
Será promulgada, dijo Mujica. Falta la reglamentación.
AP
MONTEVIDEO (DPA/AP).- Uruguay se convirtió ayer en el segundo país en América Latina después de Cuba en permitir el aborto, tras la aprobación por el Senado de la despenalización de la práctica en las primeras 12 semanas de gestación en determinados casos, con algunos requisitos y plazos.
La ley, aprobada por 17 votos a favor y 14 en contra, pone fin a un intenso debate que aún divide a la sociedad uruguaya.
Todos los senadores del oficialista Frente Amplio de izquierda votaron a favor del proyecto, al que se sumó un opositor, Jorge Saravia del Partido Nacional de centroderecha. El presidente José Mujica ha dicho que la promulgará y definirá luego una reglamentación.
No fue un trámite sencillo. La posibilidad de autorizar la interrupción voluntaria del embarazo y despenalizar el aborto en determinadas circunstancias divide prácticamente en dos a la población, y su aplicación efectiva estará en duda durante, por lo menos, dos años más, ya que primero debe reglamentarse y la oposición ya convocó a realizar un referéndum para revocarla.
Las últimas encuestas de opinión revelan que aproximadamente el 51% de la población está a favor, un 42% en contra y un 7% no opina.
Basándose en estos datos, así como en otros argumentos éticos o filosóficos, la oposición política anunció que recogerá firmas para someter a referéndum la normativa, junto con las elecciones nacionales de octubre de 2014, mientras que el senador Jorge Larrañaga, del opositor Partido Nacional (PN), aseguró que si es presidente, anulará la ley.
Entre los que apoyaron el proyecto de ley hay incluso quienes expresaron algunas reservas y quienes lo consideran un avance, pero aún insuficiente, como el senador oficialista Alberto Couriel, quien dijo que “no hubo más remedio que hacer un acuerdo político con un legislador del Partido Independiente (PI)”, quien impuso determinadas condiciones para el tratamiento anterior del proyecto en la Cámara Baja.
La ley despenaliza los abortos pero exige que las mujeres justifiquen su decisión frente a un panel de expertos y que esperen cinco días antes de confirmar que quieren continuar con el procedimiento.
La justicia no tendrá intervención excepto en casos de menores, que deberán recibir el aval de un juez, con o sin el permiso de sus padres.
Pasadas las 12 semanas de gestación, la ley despenaliza los abortos cuando la vida de la madre esté en riesgo o el feto sufra patologías graves y hasta las 14 semanas en el caso de embarazo producto de una violación.
La iniciativa divide profundamente a los uruguayos, pero alcanzó los votos necesarios en el Congreso.