Venta callejera de cerezas: una carrera contra el tiempo
En Cipolletti se da el fenómeno en la ciudad y en la ruta. También se repite en todas las localidades del Valle y del Valle Medio. Hay que vender urgente porque la vida de la fruta es corta.
“Vengo del barrio Don Bosco a comprar cerezas al centro, son las más ricas”, dice Sonia mientras agarra con fuerza una bolsa de dos kilos y también su bicicleta para continuar viaje. Al igual que en toda la región, las cerezas se transforman en la fruta más elegida, al menos durante el mes y medio que dura la temporada.
Tanto en la zona céntrica como en los caminos cercanos a las rutas, se observa una gran cantidad de puesteros que despliegan diversas ofertas para atraer a los clientes. Ellos se dedican a comercializar la fruta cosechada en Centenario, Añelo y El Chañar, entre otras localidades.
Los precios de este año oscilan entre 50 y 70 pesos el kilo, con promociones de 100 a 120 pesos si el comprador quiere llevar dos kilos, siempre dependiendo la variedad que se elija. Sin dudas, la más buscada es la conocida como “corazón de paloma” que se distingue por su sabor y tamaño, aseguran los que saben.
Uno de ellos es Germain Saravia, vendedor cipoleño que desde hace años tiene un puesto en la esquina de Mariano Moreno y Ceferino Namuncurá, una de las más concurridas de Cipolletti. El lugar, ubicado a unas pocas cuadras del centro, es estratégico ya que está rodeado de una gran cantidad de comercios de diversos rubros, lo que deriva en una permanente afluencia de gente en ese sector.
Sentado bajo la sombra de un árbol, el hombre explica que la temporada comenzó hace 30 días y finalizará en unos 10 días aproximadamente. Dice que hace 12 años se dedica a la venta de este fruto cuya producción proviene de Centenario. “Es muy buena la cereza de ahí”, asegura.
Pero la producción también proviene de otras localidades del Alto Valle, eso depende de la elección de cada vendedor. Se estima que en la zona céntrica de la ciudad existen alrededor de 15 puesteros que aprovechan la temporada, sin contar las pequeñas verdulerías que se dedican a comercializar este producto. Germain asegura que cada uno sabe el lugar donde colocar su punto de venta, que por lo general se repite cada año. El hombre explica que vende alrededor de 350 kilos por día.
Pero obviamente no son los únicos que se dedican a comercializar este fruto. Las grandes cadenas de supermercados y también los pequeños comercios se suman al “boom” de la temporada.
Arturo De La Canal tiene hace cinco años un local a la vera de la ruta chica, en Cipolletti. Las cerezas que comercializa están a 70 pesos por kilo y ofrece una promoción de 120 pesos los dos kilos. Esa producción proviene de Añelo, El Chañar y Plottier.
El hombre explica que los puestos de la calle lo perjudican, ya que él, como comerciante, debe “pagar impuestos y todo como corresponde”.
En cuanto a las ventas, remarca que disminuyeron en comparación con el año pasado ya que durante la temporada del 2016 vendió unos 5.000 kilos y hasta el momento sólo “salieron” unos 1.500, y en breve finalizará la temporada.
Pero la realidad indica que hay quienes optan por comprar en su comercio amigo pero también aquellos que buscan precio, además de calidad. “Vengo desde el Don Bosco a comprar acá porque están las mejores cerezas; las más ricas, grandes y sabrosas”, dice una mujer que opta por comprar en un puestito asentado a más de diez cuadras de su barrio.
La venta de cerezas como “changuita”
Julián Monte tiene 20 años y es de Viedma. Hizo más de 500 kilómetros sólo para vender cerezas en el Alto Valle. En su ciudad de origen se desempeña como ayudante de albañil pero asegura que “no hay mucho trabajo”.
Su puesto está ubicado a la vera de la ruta 22, donde permanece alrededor de 10 horas por día y logra vender entre 80 y 90 kilos de fruta, aunque remarca que este año las ventas “bajaron un montón”. “Hace tres años que vendo. Las consigo a través de un familiar, que me hace de nexo con el productor”, agrega.
Otro caso similar es el de Claudio Inalaf, un joven cipoleño de 21 años que también es ayudante de albañil. El puesto donde trabaja está ubicado a metros de la ruta 151, sobre el ingreso a la calle Mariano Moreno.
El joven tiene una discapacidad y no cuenta con los estudios secundarios, es por eso que se le complica encontrar un trabajo fijo.
Este es su primer año en la temporada de cerezas, y explica que gracias a esto, puede tener un ingreso económico en su hogar. “Hace una semana fui papá”, dice con una sonrisa. “Trabajo 12 horas y me pagan 800 pesos por día. Voy a trabajar hasta que termine la temporada de cerezas y después voy a seguir con las frutillas. Esto para mi es una ayuda”, explica.
La variedad preferida por su sabor, color y tamaño se llama Corazón de Paloma. Los precios varían y se pueden conseguir ofertas por cantidad.
El dato
Hay que vender rápido porque dura poco
Hay algunas claves en la producción y venta de cerezas, que es muy diferente a la de peras y manzanas, sobre todo en la conservación.
•40 días aproximadamente dura la temporada de cerezas.
•Este año, el kilo oscila entre los 50 y 70 pesos.
•La variedad “Corazón de paloma” es la más buscada por los clientes.
•Algunos comerciantes optan por guardar la producción en frío ya que se conserva hasta una semana en buen estado .
•Los vendedores explican que las ciudades productoras en el Alto Valle son Centenario, Añelo, El Chañar y Plottier, entre otras localidades.
•Uno de los vendedores, que conoce el rubro, dijo: “Esto para mi es una ayuda. Voy a trabajar hasta que termine la temporada de cerezas y después voy a seguir con las frutillas”, expresó, en plena tarea, Claudio Inalaf, de 21 años.
Datos
- La variedad preferida por su sabor, color y tamaño se llama Corazón de Paloma. Los precios varían y se pueden conseguir ofertas por cantidad.
- 50/70
- pesos es lo que se está pagando por un kilo de cerezas, según sea la calidad y variedad.