Ashwagandha: qué es, para qué sirve y por qué cada vez más personas la usan para el estrés y el sueño
En los últimos años, la ashwagandha se convirtió en uno de los suplementos naturales más buscados por quienes buscan reducir el estrés, mejorar el descanso y recuperar energía.
Conocida científicamente como Withania somnifera, esta planta forma parte de la medicina ayurvédica desde hace miles de años y actualmente es objeto de numerosas investigaciones científicas que intentan determinar cuáles son sus verdaderos beneficios para la salud.
Según la Oficina de Suplementos Dietéticos (ODS) de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), la ashwagandha suele utilizarse para ayudar a controlar el estrés, mejorar el sueño y favorecer el bienestar general.
Qué es exactamente la ashwagandha
La ashwagandha es un arbusto originario de India, África y algunas regiones de Asia. Sus raíces y hojas contienen compuestos bioactivos llamados withanólidos, que son los principales responsables de sus posibles efectos sobre el organismo.
En la medicina tradicional ayurvédica se la considera una planta «adaptógena», un término utilizado para describir sustancias que ayudan al cuerpo a responder mejor frente a situaciones de estrés físico o emocional.
Qué dice la ciencia sobre el estrés
Uno de los usos más estudiados de la ashwagandha es su posible capacidad para ayudar a controlar el estrés.
El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH), organismo oficial dependiente de los NIH, señala que algunas preparaciones de ashwagandha han mostrado resultados prometedores para el estrés y el insomnio, aunque todavía se necesitan más investigaciones para confirmar todos sus efectos.
Diversas revisiones científicas también encontraron que la suplementación con ashwagandha puede asociarse con una reducción de los niveles de cortisol, la hormona que el cuerpo libera ante situaciones de estrés.
¿Ayuda realmente a dormir mejor?
El sueño es otro de los aspectos donde existe evidencia interesante.
Una revisión publicada en la revista científica PLOS One concluyó que los extractos de ashwagandha pueden contribuir a mejorar la calidad del sueño en adultos, especialmente en personas con dificultades para dormir. Los investigadores observaron mejoras en el tiempo total de descanso y en la percepción de la calidad del sueño.
Por su parte, el NCCIH reconoce que algunos estudios muestran beneficios para el insomnio, aunque aclara que todavía son necesarias investigaciones más amplias y de mayor duración.
Otros beneficios que se están investigando
Además del estrés y el sueño, la ciencia analiza si la ashwagandha podría tener efectos positivos en otras áreas.
Entre las líneas de investigación más estudiadas aparecen:
- Bienestar emocional.
- Rendimiento físico.
- Recuperación muscular.
- Función cognitiva y memoria.
- Niveles de energía.
- Salud reproductiva masculina.
Sin embargo, los organismos oficiales advierten que la evidencia todavía es insuficiente para recomendar su uso con estos fines de manera generalizada.
¿Tiene efectos secundarios?
Aunque suele considerarse segura en el corto plazo, la ashwagandha no está exenta de riesgos.
Los NIH y otros organismos especializados señalan que algunas personas pueden experimentar:
- Molestias digestivas.
- Somnolencia.
- Náuseas.
- Dolor abdominal.
- Diarrea.
También se han reportado casos poco frecuentes de alteraciones hepáticas y problemas relacionados con la función tiroidea. Por este motivo, los expertos recomiendan consultar con un profesional de la salud antes de comenzar a tomar suplementos, especialmente en personas embarazadas, con enfermedades autoinmunes o que utilizan medicación de forma habitual.
Una planta prometedora, pero no mágica
La popularidad de la ashwagandha crece porque muchas personas buscan alternativas para manejar el estrés cotidiano y mejorar su descanso. Sin embargo, los especialistas recuerdan que ningún suplemento reemplaza hábitos fundamentales como dormir bien, realizar actividad física, mantener una alimentación equilibrada y cuidar la salud mental.
La evidencia científica actual sugiere que la ashwagandha podría convertirse en una aliada para algunas personas, especialmente en relación con el estrés y el sueño, aunque todavía quedan preguntas por responder sobre sus efectos a largo plazo y sobre cuáles son las dosis más efectivas y seguras.
5 formatos para consumirla
1- Adaptogénica: Viene en presentación de tintura madre, en polvo y en cápsulas. Las dos primeras son para disolver en agua.
Más info: adaptogenica.ar.
2- MushEat: Son cápsulas de 300 mg de extracto puro de la raíz y podés comprarlas en su tienda online.
Más info: musheat.com.ar.
3- Fungi melena: Esta marca también ofrece la ashwaganda en cápsulas. Vienen en paquetes de 60 comprimidos.
Más info: se puede comprar en el sitio www.fungimelena.com.
4- Bloom Life: Además de su presentación en cápsulas, esta marca desarrolló ashwagandha en formato gummies, una propuesta innovadora dentro de la categoría de adaptógenos en Argentina. Este formato se destaca por ser fácil de consumir y especialmente valorado por quienes no disfrutan de las cápsulas.
Más info: www.bloomlife.co.
5-Unifungi: Viene en cápsulas de doble extracto concentrado y en paquetes de 60 comprimidos. También tienen la opción en gotero.
Más información: unifungi.ar.
En los últimos años, la ashwagandha se convirtió en uno de los suplementos naturales más buscados por quienes buscan reducir el estrés, mejorar el descanso y recuperar energía.
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