Las cabañas del fin del mundo desafían al viento frente a los glaciares de la Patagonia

Inspirados en los quiebres de montañas, volcanes y glaciares, estos seis módulos prefabricados fueron diseñados para convivir con el clima extremo y fundirse con el paisaje de Puerto Natales en el sur de Chile.

Por Redacción

Los los módulos fueron prefabricados en madera de lenga dentro de un astillero y trasladados al sitio. Fotografías: Fernanda Del Villar

El impacto visual de la Patagonia radica en sus colisiones: el quiebre abrupto de las montañas frente a la inmensidad del valle; el diálogo eterno entre la solidez de la roca y la fluidez del agua. El encuentro entre los elementos naturales conmueve a primera vista.



Es en este juego de contrastes donde nace el hotel Aka Patagonia. Más que un proyecto arquitectónico, es un homenaje al paisaje; una estructura que emerge de la tierra no para competir con el entorno, sino para fundirse con él y convertirse en volcanes, montañas y glaciares en el horizonte de Puerto Natales.


La construcción: prefabricación modular y bajo impacto ambiental

Emplazado al final de una suave pendiente con vistas panorámicas, el proyecto se compone de seis módulos de habitaciones privadas y un espacio común destinado a la relajación, la cocina y el encuentro.

La inteligencia del proyecto radica en su ejecución: los módulos fueron prefabricados en madera dentro de un astillero y trasladados al sitio para ser posicionados estratégicamente.

Elevada meticulosamente sobre pilotes, la construcción minimiza su huella ecológica, garantizando el menor impacto posible en el suelo patagónico.

Desde el interior, los grandes ventanales capturan la luz del día y enmarcan las atracciones naturales, logrando que el huésped experimente un flujo continuo donde los límites entre el adentro y el afuera se desvanecen.


Materialidad y sustentabilidad: la madera de lenga frente al clima austral

El gran secreto de esta invisibilidad arquitectónica es la lenga, una especie nativa capaz de crecer en los suelos más pobres y resistir los climas más extremos.

Al envolver todo el proyecto —incluyendo las cubiertas— con esta madera, la estructura no solo se protege del viento, sino que se prepara para el paso del tiempo.

El envejecimiento del material es la clave de su poesía. Lejos de buscar la perfección inmutable, el proyecto abraza el desgaste natural.

Con los años, la madera cambiará de tono, adaptándose a los matices del entorno para terminar de consolidar su objetivo final: desaparecer en el paisaje.


Ficha técnica

AKA Patagonia
Arquitecto: Pablo Larroulet | LARROU
Ubicación: Puerto Natales, Chile
Año: 2019
Construcción: Braco 
Fotografías: Fernanda Del Villar

Contacto @larrou_arq / llarrou.com


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