Asesinó a su concubina con un martillo y lo detuvieron

Ocurrió en Villa Fiorito, en el Gran Buenos Aires. La víctima lo había echado de la casa que compartían porque la “engañaba e insultaba”, según relataron familiares. El sospechoso escapó y se entregó horas después en una fiscalía.

Por Redacción

Una mujer de 42 años fue asesinada ayer a martillazos en la cabeza en su casa del partido bonaerense de Lomas de Zamora y por el femicidio detuvieron a su concubino, de quien ella había decidido separarse porque la “engañaba” e “insultaba”, informaron fuentes policiales y familiares de la propia víctima.

De acuerdo a los testimonios de los parientes de la fallecida, identificada por la Policía como Ramona Luque Blanco (42), el ahora imputado, Saúl Heredia (43), era un hombre “muy celoso” y ayer debía abandonar la vivienda de su pareja por decisión de ésta.

Los hombres que ejercen violencias machistas buscan someter la vida y el cuerpo de las mujeres. Así, alcohol, drogas, discusiones, celos, ruptura del vínculo de pareja o infidelidad, no son las causas que originan ningún estallido. Existe previamente un ciclo de dominación y control.

Fuentes policiales informaron que el nuevo femicidio ocurrió ayer a la madrugada en una casa de la localidad de Villa Fiorito, en la zona sur del conurbano, donde Ramona residía junto a tres de sus hijos, dos de sus nietos y Heredia.

Margarita, un hija de la víctima que vive en el partido de Quilmes, contó ayer a la tarde a la prensa que su madre y Heredia no tenían hijos en común y que la mujer había decidido “separarse” de él “hace dos meses” porque él “la engañaba”.

“Hoy (el acusado) tenía que irse de la casa. Ella lo echó un montón de veces pero él se resistía a irse”, explicó la joven.

Según las fuentes, ayer alrededor de las 8:45, una de las hijas que vivía con Ramona llamó al 911 luego de encontrar a su madre muerta sobre la cama de su habitación, contigua a un baño que separa ese dormitorio del de ella.

Al arribar al lugar, los efectivos de la comisaría 5ta. de Lomas de Zamora se entrevistaron con la hija, de 21 años y constataron que Ramona había sido asesinada a golpes en la cabeza efectuados con un martillo, el que se secuestró todo ensangrentado al costado de la cama.

“Me llamó mi hermana y me dijo que mamá estaba muerta y cuando llegué la encontré en la cama”, recordó Margarita, quien indicó que el crimen ocurrió cuando “estaban todos durmiendo” y que su madre “no gritó”.

Las fuentes precisaron que a partir de los testimonios de las hijas, el personal policial centró sus sospechas en Heredia, quien no se encontraba en la escena del crimen al momento del hallazgo del cadáver de la mujer.

Ayer a la tarde, el prófugo se presentó en la Fiscalía de Distrito La Boca-Barracas y fue detenido.

“Él nunca le pegó a mi mamá pero sí la insultaba. Nos insultaba a todas”, relató Margarita y precisó que Heredia fue localizado gracias a que una remisería del barrio les pasó el dato de que el hombre había realizado un viaje hasta Barracas, donde reside su madre.

“No le teníamos miedo y mi mamá tampoco”, añadió la joven.

Según la Policía, Heredia es argentino y empleado del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mientras que la comadre aclaró que trabajaba en el área de “Desarrollo Social”.

El crimen habría ocurrido a las 5 ya que a las 4:30 fue el último mensaje de Whatsapp que la víctima envió a su hija de 21 años antes de irse a dormir.

Apuñalada por un vecino en Formosa

Una joven de 18 años fue asesinada a puñaladas en una casa de la capital formoseña y por el crimen detuvieron a un vecino suyo, informaron ayer fuentes policiales. El hecho ocurrió pasadas las 23:30 del sábado en una vivienda del barrio San Isidro Labrador de Formosa, donde vivía la víctima, identificada como Milagros Toñanez. Fuentes policiales informaron que un joven de 21 años atacó con un arma blanca a la muchacha, quien recibió varias puñaladas en el riñón y el cuello que le causaron la muerte a los pocos minutos.

El presunto autor del crimen fue rápidamente aprehendido por los efectivos policiales y permanece en una comisaría.

Los vecinos del lugar comentaron que el agresor es un joven que le dicen “Checo” y que horas antes lo habían visto por el barrio bajo los efectos de drogas.

Datos

El crimen habría ocurrido a las 5 ya que a las 4:30 fue el último mensaje de Whatsapp que la víctima envió a su hija de 21 años antes de irse a dormir.

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